Inmune al sida y a la cárcel

La Voz S.B. | A CORUÑA

SOCIEDAD

Acusado de violar a una seropositiva, Zuma avivó la polémica al decir que sustituyó el preservativo por una ducha

08 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?acob Zuma, ex vicepresidente de Sudáfrica, salió ayer por la puerta grande del tribunal de Johannesburgo que lo juzgó por violación. Dentro, el magistrado Willem van der Merwe acababa de leer el fallo que lo exculpaba, y fuera lo esperaban miles de enfervorecidos simpatizantes. Camarada JZ, apodo por el que lo conocen sus compatriotas, es toda una figura política en su país. El caso que ha protagonizado este líder zulú de 64 años, el que más expectación ha levantado en lo que va de era posapartheid, no tiene desperdicio. No le falta ningún ingrediente. La presunta víctima es una mujer de 31 años que acusó a Zuma de haberla violado la noche del 2 al 3 de noviembre en la casa del político en Johannesburgo. Ella es hija de un amigo de la familia del político, que murió luchando contra el régimen anterior, y consideraba a Zuma como un padre. Además, la mujer, una activista antisida, tenía el VIH (que contrajo en una violación ocurrida hacía años) y aseguró que el ex vicepresidente no había usado preservativo con ella. Camarada JZ negó haberla forzado, pero confesó que habían mantenido relaciones sexuales consentidas porque eran novios. La guinda del escándalo llegó cuando él dijo en el juicio que sabía que la mujer era seropositiva y que no utilizó condón, pero que no se había contagiado porque se había duchado después. Flaco favor al trabajo de prevención del virus en su país, con más de cinco millones de infectados. Para colmo, Jacob Zuma es presidente del Consejo Sudafricano del Sida. Pero ayer, el juez lo absolvió y afirmó que Camarada JZ y la mujer tuvieron relaciones de mutuo acuerdo. Incluso tachó de «estúpido» que él quisiera violarla estando sus guardaespaldas y su hija en la casa. Juicio por corrupción Zuma deberá responder en julio de los cargos de corrupción por los que fue destituido como vicepresidente. Sus aliados hablan de complot para destruir al que, dicen, será el próximo presidente de Sudáfrica. Si vuelve a salir libre, podrá retomar sus planes de boda con una princesa sobrina del rey de Suazilandia.