Crónica | Un arma que representa la esencia de Dios El Tribunal Supremo de Canadá permite que los estudiantes de la comunidad sij acudan a la escuela con los símbolos que establece su religión, entre ellos un pequeño puñal
08 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Cuando aún resuenan en todo el mundo los ecos de la revuelta por la publicación de varias caricaturas de Mahoma, el Tribunal Supremo de Canadá acaba de romper una lanza por los derechos de una pequeña comunidad religiosa. En una decisión unánime, el más alto tribunal del país reconoce el derecho de los miembros la comunidad sij a portar entre sus vestimentas el kirpan, una daga de carácter ritual que los devotos de esta religión consideran sagrada. Según la tradición sij, religión monoteísta síntesis de hinduismo e islamismo originaria del Punjab indio, los bautizados deben portar en todo momento cinco elementos que los identifican con el Creador: un turbante para cubrir sus cabellos en señal de respeto, un brazalete metálico sinónimo de eternidad, un peine que representa la pureza, una pieza de ropa interior como símbolo de abrigo y una daga (el kirpan) que identifica dos de las cualidades esenciales de Dios, el honor y la magnanimidad. Hace cinco años, Gurbaj Singh Multani, un joven que en aquel entonces tenía 12 años, fue suspendido por su escuela al asistir a clase portando dicho puñal. Ante las quejas presentadas por algunos padres que consideraban el kirpan como un arma peligrosa, la comisión escolar de Montreal decidió refrendar la decisión del colegio y prohibir este símbolo religioso en las escuelas públicas. Esta medida suponía cerrar la puerta del sistema educativo público a los miembros de una comunidad religiosa que en Canadá ronda los 250.000 fieles. Ahora, la sentencia del Tribunal Supremo señala que prohibir la presencia en las escuelas de aquellos que porten un kirpan equivaldría a devaluar la importancia de este símbolo religioso. Al mismo tiempo, podría crear la falsa impresión de que ciertas prácticas religiosas cuentan con mayores niveles de protección que otras, en un país en el que predomina la tradición judeocristiana, pero que cuenta con grandes núcleos de inmigrantes. Según los jueces, la resolución unánime «demuestra la importancia que [la] sociedad [canadiense] otorga a la protección de la libertad religiosa y al respeto por los derechos de las minorías». Eso sí, siempre que estos se sitúen dentro de lo que el tribunal define como «los límites razonables». Con esta apostilla, dejan la puerta abierta a la justicia para actuar en el caso de que se produzcan abusos como el de una pareja que pretendía retirar a sus hijos de las clases de ciencias naturales por motivos de incompatibilidad con sus creencias religiosas. Los grupos religiosos no ocultan su satisfacción con la sentencia. Para el Consejo Musulmán de Montreal, la reitera el valor que la sociedad canadiense da a la diversidad cultural; y para el Congreso Judío de Canadá significa situar la libertad religiosa al mismo nivel que la de expresión. Para Gurbaj Singh lo importante es el mensaje: «Todo el mundo debería pelear en defensa de sus derechos».