Crónica | Alianza para rehabilitar la idea de la evolución
20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La comunidad científica norteamericana podría encontrar en la Iglesia un nuevo aliado en su lucha por derrotar al llamado diseño inteligente, que desde hace años pretende sacar de la enseñanza pública las teorías de Darwin por considerarlas contrarias a la creación divina. La idea de movilizar al clero católico y protestante a favor de la teoría de la evolución surgió el pasado domingo en el seno de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, la mayor institución científica del país. Sus responsables animaron a los religiosos a «reconocer que la religión y la ciencia no deberían estar nunca una en contra de la otra», en palabras de la presidenta de la organización, Eugenie Scott. En un país donde más del 50% de la sociedad reniega de las enseñanzas del estudioso británico, Scott aseguró que «la solución última al problema es una mejor comprensión en el público estadounidense de la naturaleza de la ciencia y de la teoría de Darwin». Para lograr este objetivo, «la comunidad religiosa debe jugar un rol importante», subrayó. El diseño inteligente fue creado en los ochenta y, entre otras cosas, batalla por imponer en la asignatura de ciencias la versión de que el universo y la vida han sido creados por un diseñador supremo. Esta tesis, sin embargo, no ha contado con el apoyo eclesiástico en ninguna de sus vertientes. Por una parte, la Iglesia protestante se movilizaba en su contra a través del profesor de Teología Warren Eschbach, quien recogió 10.000 firmas en apoyo de la idea de la evolución, «una teoría rigurosa sobre la cual reposa la mayor parte del conocimiento humano». También la fe católica tomaba posición hace unos meses, cuando el papa Benedicto XVI aseguró que «la ciencia no es un enemigo de la religión». Sentencias Imitando a los religiosos se sitúa la justicia norteamericana, que ha ido distanciándose cada vez más de los creacionistas. De un lado, un juez de Pensilvania dictaba el pasado mes de diciembre una sentencia que impedía a cualquier escuela enseñar las ideas del diseño inteligente. En Ohio, donde el 2004 se aprobó una ley que permitía a los profesores rebatir las ideas de Darwin en las clases de ciencias, la junta de Educación revocó esta decisión. Sin embargo, los científicos advierten de que la amenaza del diseño inteligente es todavía algo patente. «Todo esto no significa que esta teoría haya muerto, ya que este movimiento social religioso es muy popular en Estados Unidos», en palabras de Eugenie Scott. Más de 14 estados en el país trabajan actualmente en leyes que podrían poner en peligro la continuidad de Darwin en la enseñanza. El fanatismo pone a la ciencia contra las cuerdas.