Valentín, el santo global

La Voz

SOCIEDAD

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San Valentín llegó, recaudó y marchó. Hoy, día de San Valentín más uno, todo vuelve a ser como antes. Aunque esperemos que el despliegue de corazones en los escaparates y el atracón de anuncios de perfumes en televisión haya sido acompañado por algún que otro flechazo y sean más las parejas que estrenen amor. Y el amor puede haber surgido en cualquier punto del planeta. Es curioso, pero en una época en la que hay que andar con pies de plomo al hablar de ideologías o religiones resulta que el márketing y la fiebre consumista ha elevado a los altares de la globalización y del capitalismo a San Valentín. Bárbaro. En los cuatro costados del globo ayer hubo celebraciones en honor del amor. El amor es más fácil con diamantes y un «jet» En una de las cunas de esta fiesta, como es Estados Unidos, la sofisticación se convirtió hace ya años en esnobismo. Diamantes de Tiffany (si no son de marca, no valen), viajes en jet para pasar una velada romántica en Alaska... Son algunos de los detalles de los paquetes que han ofrecido hoteles y empresas para esta pasada noche. Se pueden imaginar que el precio es para tener una pareja millonaria: no menos de 170.000 euros en las versiones más modestas del regalito. Pero San Valentín también ha llegado a lugares tan poco sospechosos de consumistas como Cuba o Irak. En la isla caribeña, los cubanos ayer se afanaban en buscar un detalle en las tiendas de divisas. ?En estos comercios cuelgan adornos de corazones rojos con mensajes para los enamorados y carteles con versos del poeta y padre de la patria José Martí, quien definió el amor como «delicadeza, esperanza, merecimiento y respeto». En Irak ayer hubo expresiones de aceptación y rechazo al nuevo profeta. Mientras que algunos iraquíes compraban rosas y ositos con corazones y dedicatorias en inglés, típicamente yanqui, otras personas quemaban felicitaciones y símbolos del día del amor cual bandera enemiga . Besos de concurso Pero qué es San Valentín sin un buen beso es un día cualquiera. O que se lo digan a los chinos. Ellos, tan aficionados a competiciones un tanto friquis , ayer hicieron un concurso de besos. El premio se lo llevaba la pareja que se diera el beso más largo y como ven en la foto hay quien puso más que pasión para llevarse el premio ante la mirada, quién sabe si envidiosa de los que pasaban por allí. También ayer en Rusia el hotel construido en hielo de San Petersburgo estuvo a punto de pasar a mejor vida. Todo porque allí acudieron trescientas parejas que se dieron el sí. Nació un nuevo Las Vegas.