El futuro tiene motor

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

KAZUHIRO NOGI

19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Esta semana se celebra en Tokio una feria del automóvil en la que hay muchas novedades tecnológicas, aunque la mayor parte nunca llegarán a los usuarios. Las agencias de fotografía sirven decenas de fotos cada día de una y otra marca. Si apartamos a las chicas que recubren con su operada tapicería el vehículo, podemos encontrar cosas interesantes, como un Mercedes que no contamina ni un poquito, un Maserati que se abre como una almeja, un Toyota cuyos asientos se giran noventa grados para salir sin mover una pierna... El que más me gusta es otro Toyota, el I-Swing, que no es ni un coche ni otra cosa: es como un patinete con estructura que se define como vehículo para movilidad personal. La foto les dará una idea de lo que es, pero yo, ardiente defensor del Smart y coches de ese tamaño para las ciudades, creo que es todo un invento. Tiene tres ruedas que se convierten en dos cuando se circula muy despacio y un diseño tan moderno que parece sacado de una película. De película a película. La vida secreta de las palabras , de Isabel Coixet, se presentó ayer en Madrid. Allí estuvo la directora, tan extravagante como inteligente y encantadora, y Tim Robbins , el antigalán y antisistema más galán y atractivo del panorama cincuentón. La peli cuenta además con Sarah Polley, Javier Cámara y Julie Christie, y se estrenará mañana. El marido de Susan Sarandon , gran conocedor y amante de España, se mostró tan accesible como siempre bebiendo coca-cola sin parar y mascando chicle. Y dijo de la película una cosa preciosa: «Son dos personas heridas que se reconocen y eso las lleva al amor». No les digo más, pero él consideró el filme un antídoto de Mystic river. Aún no hemos asumido la filosofía racial de Michael (y media familia) Jackson cuando salta otro miniescándalo. La revista Radar , muy moderna y popera, ha criticado duramente a la cantante Beyonce Knowles porque en la portada de Vanity Fair -ya saben, el sueño de cualquier famoso yanqui- aparece con la piel algo más clara. Según Radar , el objetivo era parecer «menos negra». Los de Vanity lo niegan rotundamente y dicen que no le tocaron la tez en absoluto con esos trucos de Photoshop. Yo no entiendo nada: Demi Moore se ve vieja y se deprime, a Beyonce no le gusta su piel, Elle Macpherson se da a la bebida porque quiere estar delgada... No pudo ser. La Princesa de Asturias , más asturiana que la sidra, no estará en la entrega de premios que lleva el título de su marido (¿y de su hijo?). Los médicos debieron de temer cualquier problema y don Felipe llegó ayer solo a Oviedo, mientras que doña Letizia se queda en Madrid. ¿Volverá el enamorado marido a tiempo para el parto?