La valiosa pieza se guarda en una vivienda sin medidas de seguridad La situación en que se encuentra la excepcional escultura inquieta a algunos especialistas
18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La Dirección Xeral de Patrimonio tomará medidas para salvaguardar el busto castrexo de Vilelos, en el municipio lucense de Taboada, una pieza arqueológica de valor excepcional cuyas precarias condiciones de conservación fueron denunciadas recientemente por el arqueólogo Laureano Fernández Carballo. El nuevo responsable de este organismo, Felipe Arias Vila -director del museo arqueológico de Viladonga-, descartó no obstante la posibilidad de que la Xunta adquiera la escultura, la mayor representación de un guerrero castrexo encontrada hasta ahora en Galicia y Portugal. «É imposible que a Xunta compre todas as pezas valiosas que están en mans privadas e as meta nun museo, pero estudarase a mellor solución para garantir a conservación desta escultura», dice Arias. «No fondo, o que se trata é de que neste caso se cumpran as leis vixentes sobre protección e conservación do patrimonio», añade. Los nuevos responsables de Patrimonio todavía no han decidido qué fórmula concreta se aplicará para preservar la escultura, hasta ahora guardada en una vivienda rural sin ninguna medida de protección, donde hace ya bastante tiempo sufrió al parecer diversos deterioros. «Non hai unha solución máxica para casos como estes. Os técnicos estudarán en detalle a situación en que se encontra hoxe en día a peza, falarán cos seus actuais propietarios e sobre esta base buscarase unha solución axeitada», afirma Felipe Arias. La cabeza castrexa se conserva desde hace al menos un siglo en la localidad de Ralle, en la parroquia de Vilelos. Su existencia es conocida desde hace mucho, pero sólo en tiempos recientes ha sido estudiada con detenimiento por los especialistas. Entre las peculiaridades que otorgan un especial valor arqueológico a esta pieza destaca el hecho de que posee la mayor representación de un torques -típico collar metálico utilizado como adorno aristocrático en diversas culturas- que se conoce en toda la escultura europea de la Antigüedad. Por otra parte, ninguna otra figura de un guerrero castrexo ha sido encontrada hasta ahora en un punto situado tan al norte como ésta.