Canción de verano

BEATRIZ MANJÓN

SOCIEDAD

16 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Me huele la camiseta a salitre número cinco y he dejado en la bañera un reguero de arena que se resiste a desaparecer, como se resisten a desaparecer los pasos de nuestro último tango de sábanas ante ese huracán pélvico que es el reaggeton . He rellenado la nevera de naranja para supervitaminarme el ánimo y de zanahoria para autobroncearme el estómago, que las calorías son el mejor solarium para no palidecer de nostalgia. En la habitación resuena Bebo y Cigala, se me olvidó que te olvidé, se me olvidó que te dejé lejos, muy lejos, de mi vida , y enhebro nuestra no historia, que es como la no boda de Ronaldo y la no separación de Eugenia y Fran, a ritmo de canción de verano. Voy, caminando por la vida, sin pausa pero sin prisa, con la camisa negra, porque negra tengo el alma y debajo tengo al difunto. Quiero vivir, quiero gritar, quiero sentir el universo sobre mí¿ En mi móvil he puesto sonitono de olvido y tú te recreas con el videotono tortura en tu nuevo celular, canjeado por puntos, con contrato mega 3G, nuestra letra favorita. De madrugada vibran sobre mi almohada tus mensajes: Perdóname, yo no sabía lo que hacía. Yo sé que no he sido un santo pero lo puedo arreglar amor, sólo de errores se aprende y hoy se que es tuyo mi corazón. Volverte a ver, es todo lo que quiero hacer. Devuélveme la vida que me la has quitao, que me la has roba o. Pero, como las palabritas se las lleva el viento , yo busco entradas para otro concierto, entre cantos de loco y hombres para encontrarse el punto, mientras tú te las camelas en la reventa, a precio desorbitado. En alguna radio fórmula aprendiste que si a ella le gusta la gasolina, dale más gasolina y palante ¿ Adelantas por la derecha como un kamikace del corazón y tarareas con aire despreocupado nada de esto fue un error, uooh¿ Y no me toques las palmas que me conozco que, al calorcito de la terraza, con espuma de cervecita en los labios y Lorenzo moreneándome el escote, se me ha olvidado que estabas nominado para abandonar mi academia, quizás porque sigues siendo el favorito del público que se agolpa y grita con fuerza debajo de mi falda.