Cuántas veces uno hunde su mano en el pelaje de un gato o un perro y piensa «qué suave». Pues resulta que ahora es más fácil de lo que uno cree comprar un abrigo hecho con la piel de alguno de estos animales. Ayer en Bruselas un grupo de eurodiputados y famosos (de ahí mi interés) ha solicitado que el Ejecutivo prohíba la producción, importación y venta de pieles de perros y gatos en la Unión Europea; y es más, denunciaron que en China, Tailandia y Filipinas se sacrifican más de dos millones de animales al año para abastecer el mercado europeo. En el acto, impulsado por el eurodiputado conservador escocés Struan Stevenson , participaron la mujer de Paul McCartney , Heather Mills ; el director de la serie Sexo en Nueva York , Dennis Erdman ; y el teclista del grupo Yes, Rick Wakeman. «Es una barbaridad lo que está sucediendo y es repugnante que la industria de la moda compre esto porque saben que resulta más barato», dijo Mills -a la que las agencias denominan «activista» en vez de «esposa rica y desocupada»- al borde de las lágrimas, mientras mostraba un abrigo hecho con pieles de 42 cachorros alsacianos. No sé, pero no veo por qué visones, zorros y martas cibelinas sí y perros y gatos no. Galliano en París Hablando de moda, pieles y y polémica, ayer desfiló John Galliano para Christian Dior en la semana del pret a porter de París. Ya saben que me encanta Galliano (y si no lo sabían, tomen nota para un posible regalo) pero lo que se está viendo este año en las pasarelas para la próxima temporada invernal es difícilmente defendible. Faldas abullonadas (como si fuesen alforjas, tal cual), tableados imposibles y tantos pliegues como la auténtica cara de Sara Montiel . Yo les traigo dos imágenes que, en cambio, me parecen fantásticas: un pantalón capri plateado con pailletes y rematado en borreguillo y un abrigo gabardina con acabado metalizado combinada con pieles color camel que quitan el hipo. El actor Mel Gibson ha iniciado una batalla legal contra los miembros de una tribu de las Islas Fiji, que dicen ser los propietarios legítimos de la isla Mago (en el paradisíaco Pacífico Sur) que el actor y director australiano quiere comprar. Según publicó ayer The Times , el famoso actor visitó la isla con su familia el pasado diciembre y ahora podría comprársela a una cadena de hoteles japonesa a través de una agencia inmobiliaria. Pero antes, Gibson tendrá que enfrentarse con una tribu llamada Yavusa Vuaniivi que está recaudando fondos para recuperar la isla Mago, de la que fueron expulsados violentamente sus antepasados en el siglo XIX. La isla de Mago son realmente tres y en la más grande de todas viven sólo cuarenta personas. El todavía heredero al trono británico, Carlos de Inglaterra, se pasea estos días por Australia (ayer estaba en Perth) y se ha dado cuenta que su superboda con Camilla Parker Bowles puede perjudicar a la Corona no sólo en el Reino Unido sino en la propia Commonwealth. Al menos, eso es lo que ha confesado a quienes le acompañan en su actual viaje a Australia. Según el Daily Express , el príncipe de Gales cree que Australia, que actualmente acepta a la Reina de Inglaterra como jefe de Estado, podría un día romper el vínculo con la corona y convertirse en república de pleno derecho. Y él teme precipitar una decisión que parece natural.