«Pierda 15 kilos en un mes»

A. Mahía / A. Paniagua | 04-01-2005 REDACCIÓN

SOCIEDAD

Dieta del rastafari, de la alcachofa, de Victoria Principal... Olvídense. Los endocrinos avisan de lo perniciosas que son para la salud todos esos régimenes populares.

03 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

«Consigue un cuerpo de cine». Lo malo es que muchos acaban como la pantalla de un cine. ¿Por qué? Porque se aventuran en extrañas y milagrosas dietas que terminan minando la salud. Dieta del rastafari, de la alcachofa, de Victoria Principal, de la sopa... Son algunos de los típicos reclamos que durante todo el año, pero sobre todo cuando empieza, inundan portadas de revistas, anuncios publicitarios y demás medios dirigidos, en su mayoría, al público femenino. Casi todos eses remedios son perjudiciales para la salud. En materia de regímenes de adelgazamiento, hay dietas para todos los gustos, pero, al seguir algunas como las citadas, puede ser peor el remedio que la enfermedad. Ahora que miles de españoles se proponen eliminar los kilos de sobra de Navidad, conviene separar el grano de la paja y advertir qué planes de comidas son un puro fraude, cuáles comportan riesgos y qué otros se basan en medias verdades. La Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y su presidente, Basilio Moreno, llevan años denunciando esos regímenes que prometen adelgazar sin esfuerzo. Tipologías Según un estudio de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas, existen seis tipos de régimenes: Los basados en un sólo alimento (dieta del espagueti, la patata o el espárrago), que «pueden producir trastornos digestivos y psíquicos, ya que rompen el ritmo alimentario normal». De muy bajo o bajo valor calórico (dieta de 150 gramos o de las proteínas) y son las que aportan entre 400 y 1.000 kilocalorías al día, llegando a causar malestar general, mareos, pérdida de cabello, insomnio o depresión. Dietas hipoenergéticas (dieta de la uva, del helado o del arroz integral), que aunque suministran más calorías que las anteriores, si su aporte es menor de las 1.200 kcal al día no son nutricionalmente adecuadas. Dietas pobres en hidratos de carbono y ricas en grasas (dieta de la naranja o de las proteínas): descalcificación ósea y daños renales, pérdida de líquidos, ácido úrico, colesterol o halitosis son algunas de las consecuencias. Dieta rica en hidratos de carbono (dieta de la piña o del arroz integral) provocan «carencia de ácidos grasos esenciales». Y dietas pintorescas (la dieta del buen humor, del sándwich), que no aportan una correcta nutrición.