La sonda que traía por primera vez polvo solar a la Tierra se estrella en el desierto

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN

SOCIEDAD

NASA

El fallo del paracaídas que debía amortiguar el descenso de la cápsula arruina una misión de 260 millones El material que transportaba es clave para conocer cómo se formaron los planetas.

08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El fallo más inesperado arruinó una de las misiones más ambiciosas en la historia espacial: traer a la Tierra partículas de viento solar que permitan desentrañar el misterio de la creación del Universo. La NASA lo tenía todo calculado, pero en la insólita operación de rescate del material cósmico nadie contó con que no se fueran abrir los paracaídas de la sonda que transportaba el valioso tesoro. Sin un freno que amortiguase la vertiginosa caída, que por momentos alcanzó una velocidad de 40.000 kilómetros por hora, la cápsula se estrelló contra el desierto norteamericano de Utah. En pleno descenso libre del aparato, ya ni siquiera se intentó la opción planeada: que un helicóptero pilotado por un especialista de Hollywood. o dos si fallaba la primera opción, rescatase la nave con un gancho en pleno vuelo antes de tocar el suelo. Esparramada en el desierto, la carga galáctica carece ya de todo valor. Si la cápsula entra en contacto con la superficie terrestre, habían advertido los científicos en los últimos días, se contaminarán las muestras de viento solar. Y el vaticinio parece haberse cumplido llevando al fracaso a una misión que se inició en el 2001, con el lanzamiento de la sonda Génesis al Sol, y que contó con un presupuesto de 260 millones de dólares. En su impacto con la tierra, la nave dejó un cráter de unos tres o cuatro metros de diámetro, proyectando tierra roja todo a su alrededor. Cráter Personal de la NASA llegó al lugar a los pocos minutos del impacto y tomó medidas para intentar evitar cualquier contaminación. «Vamos a recuperar la cápsula, esperamos encontrar suficientes elementos como para determinar las causas de este fracaso», dijo Cris Jones, director de exploración espacial de la agencia, quien tampoco descarta recuperar algo del material solar. El golpe puso fin a un viaje de 32 millones de kilómetros que había funcionado perfectamente hasta ahora. «Está exactamente donde habíamos previsto que estuviera, todo está OK», había dicho el lunes el director de la misión, Don Sweetnam, cuando la cápsula atravesaba la órbita lunar.