Mariano Rajoy triunfa en una última de feria seca de éxitos taurinos

Mercedes Escauriaza PONTEVEDRA

SOCIEDAD

XOAN CARLOS GIL

08 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Sequía de triunfos en la última de feria. Tan sólo el Cid, que con su buena espada, como era de esperar, se llevó una oreja en su estreno sobre la arena de San Roque. Alegría de peñas, colorido en la plaza, pero sobre el ruedo el empuje de los toreros Luis Miguel Encabo, Antonio Ferrera y Manuel Jesús Cid no fue suficiente para que el presidente les premiase, a pesar de torear seis astados de la prestigiosa ganadería de Victorino Martín. Por una vez el público y la autoridad se pusieron de acuerdo. Así que la atención casi se centró en el palco. Entre toro y toro el respetable volvía la cabeza para saludar y, de paso, cotillear qué hacía el líder de la oposición, a falta de otros famosos mediáticos. Pues fumar. ¿No había dicho que había desterrado los habanos? Parece que no. A no ser que lo reserve sólo para sus tardes taurinas. Lo que ocurre es que esta costumbre tan marianista de encender un buen puro para saborear la fiesta nacional puede tener los días contados, gracias a su amiga y compañera de palco, la ex ministra de Sanidad Ana Pastor, que subió y bajó hasta encontrar su hueco en los tendidos. Si el espectáculo no da juego... «¡El Celta en Pasarón!». Horacio Gómez no fue el único en oír el pasado viernes el reto de la plaza. La alcaldesa de Vigo, Corina Porro, también intentó ayer hacerse la sueca cuando las peñas corearon la consigna de la feria de este año. «¡Ya verás, ya verás!», le dijo a un distendido Mariano Rajoy, quien entre sus muchos colores futboleros guarda el granate en su corazón. El palco, popular total. La conselleira de Familia, Pilar Rojo; su homólogo de Xustiza y secretario del partido en Galicia, Xesús Palmou; la directora general de Voluntariado, María José Bravo; el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, -que a falta de la primera autoridad local en este tipo de saraos, cubre bien el hueco-, la concejala Teresa Pedrosa, por supuesto, Elvira Fernández... Pero, sin duda, el Marichalar del palco fue el alcalde lalinense José Crespo. Su singular estilo ya es una enseña de la casa. Aunque ayer rompió moldes: pantalón rosa, americana celeste, camisa de cuadros y deportivas guais. ¡Guau! La lidia Mientras tanto, sobre la arena el Cid podría haber pedido a sus compañeros de cartel que le echaran un cabo en el segundo tercio. Sus banderilleros dejaron mucho que desear. Sin embargo, Encabo y Ferrera ofrecieron un mano a mano en sus respectivos toros que hizo las delicias del público. Una pena que ambos fallaran al matar. El que mejor sabor de boca dejó al respetable fue Antonio Ferrera que ya el año pasado hizo historia en la plaza pontevedresa, que indultó a uno de sus toros. El diestro se fue mosqueado por el resultado de una tarde en la que puso todo su empeño. Sobre todo con Petrolero, al que toreó muy templado, despacito y marcando los tiempos. No fue suficiente. Su antes inseparable Fandi, César Jimenez y Matías Tejela han sido los únicos triunfadores de esta feria que ayer puso su broche.