La plaza do Teucro fue el hermoso marco para el segundo gran concierto del Festival Internacional de Jazz de Pontevedra, a cargo del trío capitaneado por John Scofield. El guitarrista norteamericano llegaba de San Sebastián de participar en la nueva edición de Jazzalia, junto a Steve Swallow, al bajo, y Bill Stewart, batería, la misma formación con la que firma su último trabajo, Enroute , un disco lleno de buenos momentos grabado durante varias sesiones en el mítico club neoyorquino Blue Note. La noche del pasado domingo, todo hacía presagiar una buena sesión de jazz. La temperatura era ideal, el ambiente, animado, y Scofield no defraudó. Para los aficionados que siguen la carrera de este guitarrista no hubo sorpresas. El concierto se ciñó a lo esperado. Un diálogo intenso y rico en matices entre los tres miembros de la banda. Scofield volvió a demostrar que armado con su guitarra Ibanez sigue escribiendo brillantes páginas en el jazz contemporáneo. A veces academicista, a veces innovador y siempre dueño de un sonido inconfundible, el guitarrista mostró en Pontevedra su lado más generoso. Estuvo muy cómodo y cercano. El repertorio fue un recorrido inteligente por su extensa discografía, desde el más reciente Enroute, pasando por temas de álbumes como Works For Me, A Go G o o Hand Jive, e incluso se permitió una muy personal recreación del clásico de Louis Armstrong Do you know what it means to miss New Orleans? Siempre moviéndose en ese terreno fronterizo en el que Scofield se encuentra como pez en el agua, entre el jazz, el rock o el funk, y en permanente diálogo con sus compañeros de escenario, en especial con el extraordinario bajista Steve Swallow, que hizo gala de una elegancia exquisita a la hora de encarar sus solo s. Poco después de la medianoche, el trío liderado por John Scofield hacía su último bis complaciendo al público que abarrotaba la plaza, justo en el momento en el que las fiestas de la Peregrina reventaba con sus fuegos artificiales. Bárbaro.