La fiebre del fútbol nos ataca y no hay nada que hacer para huir de ella salvo escapar a una isla desierta en la que no haya televisión, ni radio ni cobertura de teléfonos móviles. Ante la imposibilidad física de hacer esto sin perder el puesto de trabajo, he llegado a la conclusión de que es mejor unirse a ellos y buscarle el lado divertido a la cosa, una vez que he llegado a conclusión de que la estrategia 4-4-2 no me provoca ni frío ni calor. El termostato se acelera más, en cambio, con cosas como la portada que ayer publicaba The Sun : David Beckham en paños menores, o sea, en calzoncillos, y tocándose con deleite lo poco que estos ocultan. La federación de fútbol inglesa ha puesto el grito en el cielo y ha pedido que se respete la intimidad del capitán de Inglaterra. Y tienen razón. Pero yo también me inclino a pensar que el bello David es en el fondo un provocador, y que le encuentra el punto a pasearse así de fresco por la terraza de un hotel asediado por prensa de todo el mundo cuando él se siente el hombre más deseado. Siguiendo con las frivolidades que rodean al deporte del balón y con la familia Beckham, Victoria sigue haciendo honor a su apodo de «pija» y demostrando que ella es especial y no se mezcla con la plebe. Mientras las mujeres de los internacionales ingleses se alojan en un lujoso hotel de cinco estrellas en las afueras de Lisboa, ella se hospedará por su cuenta en un chalet privado, con sus hijos y sus padres, para preservar su valiosa intimidad. Al parecer, Victoria afirma que el ambiente entre las esposas podría enrarecerse con una especie de competición para demostrar quién es la más glamurosa del grupo, un juego en el que ella no quiere entrar, faltaría más. Yo, que suelo ser muy crítica con la Spice y sus poses fingidas, tengo que apoyarla en esta ocasión, porque esa cumbre de señoras de paralela a la Eurocopa me da a mí que puede acabar como el rosario de la aurora. Con y sin ropa Las mujeres de los jugadores de la selección rusa llevan otro rollo. Están apareciendo, una cada día, en la portada de un diario sensacionalista posando desnudas detrás de los retratos de sus maridos acompañados de su ficha técnica. El asunto es machista a tope, sobre todo cuando le acompaña el titular «Las esposas de nuestra selección apoyan a sus esposos en alma y cuerpo». O sea, el reposo del guerrero. En el otro extremo están un grupo de modelos que posan con la ropa interior que una conocida firma de lencería ha diseñado especialmente para conmemorar la Eurocopa. El sujetador es una pelota de polipiel a un lado y una bandera al otro, mientras que la parte inferior (¿lo adivinan?) es la portería donde hay que meter el gol. Brillante ocurrencia de alguna mente privilegiada. El último hallazgo de la revista Science es un perro collie llamado Rico y que puede reconocer el nombre de al menos doscientos objetos, que es capaz de ir a buscar o de guardar en una caja cuando sus amos así se lo piden. Dicen que el tamaño de su vocabulario es comparable al de los monos, delfines o loros amaestrados y su inteligencia, similar a la de un niño de tres años, le permite localizar siete de cada diez veces un objeto nuevo cuyo nombre no ha oído antes y que ha sido colocado en una habitación llena de cosas viejas.