Condenan a un médico por no explicar los riesgos de una operación

La Voz E. P. | MADRID

SOCIEDAD

01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La Sala Penal del Tribunal Supremo ha condenado a un médico de Barcelona a pagar 60.101 euros a una paciente a la que operó de los pechos, intervención que, en vez de mejorar la apariencia externa de los mismos, le dejó cicatrices de ocho centímetros en forma de t invertida en cada seno. El tribunal responsabiliza al cirujano por no haber demostrado que facilitase a la mujer «información oportuna y efectiva» de los riesgos que acarreaba la operación. El Supremo condena al médico Francisco Javier Benito Mora, que realizó la operación en 1988, y exculpa a la clínica Quirón, de Barcelona, donde se produjo la intervención, ya que el doctor sólo usaba las instalaciones del centro, pero no tenía dependencia ni relación laboral alguna con dicho hospital. Otras intervenciones La sentencia destaca que «el resultado de la operación no se acomodó a las expectativas y confianza que la recurrente había depositado en el médico para la mejora y estética de sus senos, al acrecentarse las cicatrices que le afectaban y presentarse antiestéticas». Al médico no le valió en su descargo estar acreditado que, en 1986, informó a la misma paciente de los riesgos y secuelas que podían quedarle en una cirugía estética de mamas. Entonces, la mujer decidió no operarse. En 1987 la mujer se sometió a un lifting . El Supremo señala que en la denominada medicina voluntaria, como es una cirugía estética de senos, el médico tiene mayor obligación de prestar cumplida información al cliente, ya que la libertad de opción es mayor. El informe pericial señala que las cicatrices podían haberse evitado aprovechando la cicatriz submamaria que ya tenía la mujer como consecuencia de otra operación anterior.