La Luna que delató a Van Gogh

Francisco Doménech REDACCIÓN

SOCIEDAD

Reportaje | La Astronomía reescribe la Historia del Arte Cálculos científicos han descubierto el momento exacto que el pintor plasmó en su «Paisaje a la salida de la luna». La posición del astro desvela un enigma del siglo XIX

13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

De piedra se quedarían los visitantes del holandés Museo Kröller-Müller si junto al Paisaje a la salida de la luna rezara la inscripción «Vincent Van Gogh, 13 de julio de 1889, a las 9:08 pm». Tal nivel de detalle, más propio de un artista digital que de un impresionista del siglo XIX, es posible gracias a un estudio astronómico. No es la primera vez que la Astronomía le pone los puntos sobre las íes a la Historia del Arte. Pero ahora el juego de datar cuadros que muestran objetos celestes ha desvelado un enigma sobre el que no se ponían de acuerdo los expertos en Vincent Van Gogh. Para los historiadores la principal pista son unas cartas sin fecha a su hermano Theo y a su colega Paul Gauguin. Deducir de ellas el instante en el que la luna sobre un trigal de la Provenza francesa iluminó al pintor holandés es jugar a las adivinanzas. Y acertar tiene un gran interés para reconstruir su prolífico último año de vida. Por eso un grupo de investigadores de una universidad de Texas se replanteó el problema desde cero, para resolverlo con una mezcla de cálculos astronómicos, mapas topográficos y sentido común, según publica en su número de julio la revista Sky and Telescope . Se sabía que la fecha estaba entre mayo de 1889 (cuando el convaleciente Vincent llegó al sanatorio de Saint-Rémy, desde donde divisó el paisaje) y septiembre de ese año, cuando Theo recibió el lienzo. La luna llena o casi llena deja abiertos cinco posibles abanicos de tres días. Conscientes de que Van Gogh plasmaba la naturaleza con precisión y no se inventaba los detalles, a pesar de las apariencias, los científicos viajaron al sur de Francia y localizaron el punto de vista exacto del artista. Con los nuevos datos, sus cálculos estrecharon el cerco. Quedaban dos días: el 16 de mayo y el 13 de julio. Ambos atardeceres fueron despejados, así que el trigo seco y segado decantó el resultado final hacia julio. Él se llevó ese secreto a la tumba, pero la Luna volverá a acudir a la cita con Van Gogh en el 2003. En un ciclo que se repite cada 19 años, el satélite asomará de nuevo tras ese acantilado. Justo en el mismo punto, el mismo día y a la misma hora. Pero en el 150 aniversario del nacimiento del pintor.