Una de piratas

Alba Díaz-Pachín alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

18 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Qué quieren que les diga. Yo siempre he tenido una debilidad por los piratas. No con los del tipo John Silver o Barbazul . Pero cuando veía a Errol Flynn o a Burt Lancaster surcando el Caribe y seduciendo a la hija del gobernador de la isla... pues eso, quería cambiarme por Ivonne de Carlo y dejarme secuestrar. Tal vez por eso no encontraba las connotaciones negativas al asunto de la piratería. Claro que luego nos vamos haciendo mayores y le encontramos la vuelta al asunto. No todos los piratas son apuestos y divertidos. Por ejemplo, los petroleros piratas nos destrozan la vida. Se arrastran a escondidas por los pasadizos del mar con una carga siniestra, una bandera a la que no guardan ninguna fidelidad y una tripulación que sólo pretende sobrevivir. Sin embargo, los piratas más famosos del siglo XXI son los que explotan el trabajo ajeno. Ayer en Valencia, una excavadora pasó por encima de 40.000 cedés piratas en una iniciativa auspiciada por la SGAE ¿Qué les parece? La verdad es que debe ser muy desagradable que grabes un disco y lo veas más tarde encima de una manta . Pero yo me pregunto ¿quiénes son más piratas, los que graban los discos y los venden por cuatro perras o las multinacionales que los cobran a precio de oro? Me quedo con Errol Flynn. Calendarios en pelotas Me van a permitir que deje descansar un poco la catástrofe del Prestige y les cuente lo que han hecho un grupo de 44 alumnos del último curso del Instituto de Actividad Física de León. Estos chavales no han tenido mejor idea para recoger fondos para su viaje de fin de curso que posar desnudos para editar un calendario cuya primera edición (400 ejemplares) está prácticamente agotada poco después de salir a la venta. Hay una versión de chicas y otra de chicos. El asunto es que, si empiezan el viaje de fin de curso así, no queremos ni pensar como lo van a acabar.