De armas tomar

La Voz

SOCIEDAD

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03 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Como estos días, sigo de carnaval, que enseguida se acaba. Ahora me pasé a Galicia y la foto lo merece, la verdad. Me encantan las viejecitas como la de la escena. Son inofensivas pero si se lo proponen dejan en pañales a cualquier macarra de ciudad. La cara embobada que se adivina tras las máscaras de los cigarróns lo dice todo, como el gesto amenazante de la buena de la señora. «Es que ya está bien de estas bromitas», parece estar diciendo. Ya saben que es costumbre en Verín que un día como ayer ?domingo Corredoiro? los cigarróns asusten con sus fustas a los viandantes, y tienen cierta manía por los que salen de misa. Pues ya ven, para fusta, la de la señora. Es que en el fondo todos somos niños y respetamos a las abuelas.

SIN ASESOR. El que no sabrá ahora que cara poner será Carlos de Inglaterra, ya que Mark Bolland, su asesor de imagen, ha dimitido. Parecerá una tontería, pero no dudo que el trabajo de Bolland ha tenido mucho que ver en la recuperación de la imagen del heredero británico, por los suelos en 1997. El caso es que el señor Bolland ha decidido ganar dinero. A expuertas. A mansalva. Al mogollón. Ha creado su empresa con clientes como Carlos de Inglaterra, sus hijos Enrique y Guillermo y la novia Camilla Parker Bowles. Chollo no le faltará y podrá ampliar su cartera de clientes. Por cierto, Bolland tiene 35 años. Me pregunto si estará casado...

COCODRILOS. Y en una semana tan carnavalesca no pueden faltar las noticias serias. Como que en Uganda han sido devoradas por los cocodrilos en cinco meses, unas 40 personas. En su mayoría eran jóvenes que se bañaban en las orillas del lago Victoria. Es un drama, vale, pero la cosa tiene guasa: por los cocodrilos, como en los dibujos.

MUNDO MAL REPARTIDO. Lo que es la vida, un nieto de Hirohito las ha pasado canutas para concebir un hijo, allá en Japón, y un portorriqueño llamado Hirohito tiene 42 hijos. ¡Qué mal repartido está el mundo! Hirohito empezó a tener hijos a los 17 años y paró a los 60. Como una mujer no le llegaba a nada, se hizo con siete y a cada una le construyó una casa. Hirohito sólo tiene dos vicios: el que imaginan y leer tres periódicos al día. Ya ven lo bueno que es lo que hacen ustedes ahora.