El carácter estratégico del sector forestal en la economía gallega ha sido reiteradamente reconocido por la Unión Europea y por informes de expertos y entidades financieras. Así lo entiende, aseguran desde la Consellería de Medio Ambiente, el gobierno gallego, que pretende ahondar «nunha xestión sostible do monte tendo en conta as súas múltiples funcións». Carlos del Álamo, responsable del departamento autonómico, citó ayer entre los factores a tener en cuenta la producción de madera, la protección del suelo, la fijación de CO2, regulación de los ciclos del agua y el mantenimiento de la biodiversidad. Riqueza económica Desde el punto de vista más estrictamente productivo, la publicación O monte galego en cifras concluye que en Galicia se producen más de 40.000 millones de pesetas (240 millones de euros) de madera en pie, es decir, árboles plantados. A ese dato suma la existencia de 473 empresas dedicadas al aserrado, veinticinco fábricas que utilizan el pino y el eucalipto para fabricación de tableros y chapas y una planta de pasta de papel que produce 335.000 toneladas libres de cloro. Transformadoras En un segundo objeto de análisis se sitúan 191 empresas de envases y embalajes, 1.362 firmas de carpintería y ebanistería, 1.046 empresas de mobiliario y objetos de madera y seis empresas de transformación de cartón y cartoncillo. Estos aspectos y los puramente ambientales y lúdicos arrojan una valoración económica del monte gallego -que se calcula tiene 1,4 millones de hectáreas de superficie- de 28.250 millones de euros (4,7 billones de pesetas), un valor teórico, aclara el conselleiro de Medio Ambiente, pero fundamentado sobre el cálculo de esos aspectos tangibles.