DOÑA CELIA

La Voz

SOCIEDAD

PABLO VAAMONDE OPINIÓN

13 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El pánico es contagioso. Doña Celia Villalobos debe saberlo y por eso, ahora saca de la chistera el temor al aceite de orujo. Ningún científico responsable pone en duda el carácter tóxico y cancerígeno de los benzopirenos, pero el procedimiento de «alerta sanitaria» utilizado por la ministra está injustificado. No se fundamenta en ninguna norma legal, pues no había fijado un límite máximo al benzopireno. En enero el CSIC analizó el aceite de orujo y Agricultura consideró que los niveles de benzopireno eran asumibles. ¿Por qué se ha dado tanta prisa doña Celia en declarar la alerta sanitaria? ¿El perjuicio a la economía española se justifica? Entendemos que no. El riesgo real está la señora ministra, un auténtico peligro público. Alguien debería cesarla.