El sexo femenino lo tiene más difícil para superar la dependencia a la nicotina. Según datos del programa de seguimiento realizado en la unidad de tabaquismo del hospital madrileño La Princesa, los hombres logran romper con éxito con el tabaco en el 45% de los casos un año después de comenzar la terapia. En las mujeres, sin embargo, sólo deja de fumar el 35%. Según Carlos Jiménez, director de la unidad antitabaco madrileña, la tasa de fracasos podría deberse a la preocupación que muestran las féminas por el peso corporal. «Cuando se deja de fumar se suele engordar entre 2 y 3 kilos y muchas mujeres vuelven a fumar pensando que así perderán esos kilos», comenta. Además, señala otro factor que empuja a reincidir en el consumo de tabaco: «Engordar les causa estrés y la ansiedad les empuja al cigarrillo», explica. No obstante, según una reciente encuesta del Ministerio de Sanidad, el perfil del fumador español sigue siendo el de un varón de entre 25 y 45 años, con un nivel de estudios de bachiller y residente en poblaciones de entre 400.000 y un millón de habitantes. Consume un promedio de 17 cigarrillos diarios y más de 2.500 al año. En España mueren cada año 50.000 personas por consumo directo de tabaco y 5.000 más a consecuencia del tabaquismo pasivo.