La mayor mancha solar desde 1989 expulsa una nube de gas que amenaza los satélites de comunicaciones El actual ciclo de actividad solar llega a su momento álgido con la erupción de la mayor mancha solar desde 1989, observable a simple vista. Miles de toneladas de gas viajan por el espacio y deberían alcanzar la Tierra entre hoy y mañana. Gracias al campo magnético que protege el planeta, la tormenta solar sólo es perjudicial para las redes eléctricas y de comunicaciones. El temor a las averías contrasta con la fascinación de los astrónomos, que aprovechan la ocasión para indagar en los misterios del astro rey.
30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los aficionados a la astronomía esperan ansiosos las espectaculares auroras que producirá la llegada de la tormenta solar más potente de la última década. Es la parte lúdica del fenómeno. Los científicos de la NASA esperan para esta noche o la próxima un festival luminoso en los cielos de latitudes cercanas a los polos, cuando la radiación alcance el escudo magnético de la Tierra. En el lado negativo están las probables interferencias en los sistemas de comunicación por radio y satélite. Y el origen de esta expectación está en la mancha solar Noaa 9393 que expulsó esta semana una nube de gas a altas temperaturas. En los últimos días, esta región oscura de la superficie solar ha crecido rápidamente, cubriendo un área de un tamaño aproximadamente como el de catorce planetas Tierra. Los astrónomos no esperan que la Noaa 9393 siga creciendo, con lo que será la mayor del actual ciclo solar de once años pero quedaría muy lejos del récord marcado por la gran mancha de 1947, que fue tres veces mayor. Tampoco superaría la mancha de 1989. La tormenta magnética que la acompañó causó averías eléctricas, dejando sin luz a 6 millones de personas en EE UU y Canadá.