Penélope Cruz ya es portada en «Time»

Jesús Flores Lojo
JESÚS FLORES A CORUÑA

SOCIEDAD

La actriz española, elegida por la revista estadounidense como la europea-tipo Estados Unidos mira a Europa como nunca antes lo había hecho. El joven imperio ha encontrado en el Viejo Continente un espacio dinámico «que ha sabido reinventarse para crear una nueva identidad». Así lo asegura la revista «Time» en su último número, donde arroja una visión optimista y «glamourosa» de la nueva juventud europea. La actriz española Penélope Cruz, según «Time», reúne los requisitos que conforman la europea-tipo: inconformista, viajera, identificada con su país y ciudadana del mundo, al mismo tiempo; políglota y comprometida con causas sociales, entre otras características.

28 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

«Penélope Cruz, la euro-estrella»: así titula Time en sus páginas interiores el amplio reportaje que dedica esta semana a la juventud europea. En Estados Unidos siempre se ha dicho que nadie es famoso oficialmente hasta que aparece en la portada de esta revista. Pues bien, Penélope ya lo ha conseguido. Una fotografía en blanco y negro que resalta los rasgos más raciales de la actriz de San Sebastián de los Reyes da pie a un exhaustivo trabajo titulado «Generation europe». En las tres páginas que la revista dedica a la actriz española, el objetivo del periodista es asimilar el perfil de Penélope al del europeo medio que dibuja previamente a través de una amplia encuesta. Así, el texto se despacha con párrafos de este calado: «Eche una mirada a esta mujer. Fíjese en sus ojos marrones, en su nariz romana y en esos labios encendidos, todas ellas características que han sido memorizadas por una audiencia global a través de las películas del director Pedro Almodovar como Carne trémula y Todo sobre mi madre y por los americanos Woman on top y All the pretty horses». La revista insiste en su intento de proyectar la imagen de Penélope como la del europeo/a medio. Así, el reportaje continúa de esta guisa: «Ahora permítanos convencerle de que Penélope Cruz es alguien corriente. Sí, corriente. Tan poco sorprendente como una sangría en un caluroso día de verano o una discoteca en Ibiza. Una corriente europea de veintiséis años que comenzó su periplo de adolescente. Yo sabía que sería actriz o bailarina, dice. Sabía que no iba a estar en el mismo sitio todos los días porque me volvería loca. Como tantos otros europeos de su generación, Cruz está en movimiento, dejando su hogar para progresar en su carrera, pero manteniendo una fuerte conexión con España. Identifica España como su hogar pero se ve, ante todo, como una ciudadana del mundo». Otras características que Time atribuye a Penélope Cruz -y según da a entender esta publicación resultan al parecer muy típicas de la juventud europea- son su desinterés por la política, su atención a las labores de caridad, especialmente en la India; el amor a los animales domésticos y la afición a todo lo oriental. Esta última faceta, tan típica entre el mundo del famoseo, se concreta en la lectura de libros orientales, especialmente aquellos que tratan de la reencarnación.