La falta de control provoca la reaparición de infecciones que se creían erradicadas Desde hace meses no se han dado casos de contagio en humanos, pero no se puede bajar la guardia. En agosto, las autoridades sanitarias estaban a la caza del mosquito. Fumigaron amplias zonas de la ciudad para acabar con el mosquito que trasmite el virus del Nilo occidental. Es una enfermerdad nueva en América. Otras, reaparecen después de años olvidadas.
03 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El virus del Nilo Occidental dejó siete muertos en la Gran Manzana y 62 enfermos en 1999. Este microbio, oriundo de África, que causa encafalitis pilló por sorpresa a las autoridades sanitarias americanas. Como lo hizo el virus de la fiebre lassa en Alemania. Un caso trajo de cabeza a los médicos hace sólo unos meses. Los síntomas de la pacientes eran prácticamente desconocidos. Tan sólo aparecían en los libros. En Centroeuropa se produjeron tres casos más. Y todos los afectados acababan de llegar de Centroáfrica. Además de enfermedades que se trasladan al primer mundo, en otros casos están apareciendo infecciones que ya estaban enterradas en el olvido. Es el caso del dengue, una de cada cuatro variantes causa una mortalidad del 50%. Hace diez años, el dengue estaba relegado a nueve países del centro de Asia y de América. El control con insecticidas funcionó en toda América, menos en Florida, donde se ha vuelto a propagar. Hoy, hay mil infectados de dengue en el mundo por cada uno que había en 1991. Meningitis Cerca de España hay casos similares. Como la meningitis, que desde hace años está prácticamente erradicada del mundo. Sin embargo, en algunas zonas de Asia y África aún no hay medidas para controlarlo. La fiebre del valle del Rift es otro caso menos conocido, pero muy peligroso. En tres o seis días, un humano desarrolla la enfermedad, que le causa fiebres altas, hemorragias y, en ocasiones, un coma profundo que lleva a la muerte. El año pasado se diagnostico en humanos fuera de África, en Arabia Saudí y Yemen. El mosquito que la transmite, puede llegar a circular por España, que recibe ganado, e iniciarse así un ciclo de transmisión.