Ángel Carracedo Álvarez, presidente de la Sociedad Internacional de Genética Forense La medicina está sufriendo una completa revolución. Pero hay que tomarse con calma y prudencia el mapa del genoma humano. Para el profesor Ángel Carracedo Álvarez (Santa Comba, 1955), catedrático de Medicina Legal y presidente de la Sociedad Internacional de Genética Forense, el genoma es un inmenso atlas geográfico que tenemos ahí; pero ahora, y durante muchos años, habrá que estudiar nombres, ríos, pueblos, carreteras, sus características y cómo se relacionan entre sí.
12 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.NACHO MIRÁS SANTIAGO Ángel Carracedo es muy prudente a la hora de hablar de lo que supone la presentación del mapa del genoma humano. Falta mucho por hacer y restan incontables años de trabajo. -¿Se ha dado un paso de gigante? ¿Se verán los logros en poco tiempo? -A partir de ahora la investigación será gradual y lenta. Tenemos que aprender a entender ese mapa que tenemos delante, y piense que todavía sabemos muy poco o nada de muchos genes, ni para qué sirven, ni cómo funcionan. Como en todo, se irá poco a poco, avanzando a la hora de conocer la causa de las enfermedades y cómo actuar sobre ellas. -La Unidad de Medicina Molecular, del Sergas, está haciendo un estudio sobre las encefalopatías en humanos desde el punto de vista genético, ¿en qué consiste? -Este estudio, que dirige el profesor Fernando Domínguez, tiene como objeto conocer mejor los genes que están implicados en la enfermedad y en todas las variantes de la encefalopatía. Pero sólo se trata de conocer las causas genéticas de esta dolencia, nosotros no hablamos de soluciones o posibles curas. Para ello se están estudiando muchas poblaciones europeas. -¿El mapa ahora presentado ayudará en algo? -En este caso el gen que nos interesa ya está identificado, puede haber una relación desde el punto de vista de que todas las enfermedades tienen un componente genético y uno ambiental. Y el genético merece ser investigado. El mapa ayudará en general al pronóstico y tratamiento de distintas dolencias pero, insisto, que nadie espere resultados ni siquiera a medio plazo, aunque la medicina está sufriendo una revolución, eso sí.