De Ourense a las galaxias

Andrés Vellón Graña
ANDRÉS VELLÓN OURENSE

SOCIEDAD

MIGUEL VILLAR

La ciudad de As Burgas se convertirá en el mayor observatorio astronómico de Galicia Una mochila, calzado ligero y _según las economías_ un telescopio de más o menos alcance. Este podría ser el equipaje recomendado para dar el salto a las galaxias desde la ciudad de As Burgas. Sí, como lo están leyendo. Desde Ourense al espacio exterior.

08 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

No se trata de económicos viajes en un Mars Pathfinder ni de fenómenos de teletransportación auspiciados por la NASA. Al contrario, siempre con los pies sobre la tierra, el Concello de Ourense pretende atraer a los turistas de las constelaciones. Asesores astrónomos Con este ambicioso y original objetivo, y rascando un poco el bolsillo de la Unión Europea, un equipo de arquitectos asesorados por astrónomos han diseñado la Ruta das Constelacións de Ourense. El resultado será que, para finales del próximo mes de septiembre, la capital de As Burgas se habrá convertido en el mayor observatorio de toda Galicia con 31 escenarios diferentes, cada uno habilitado especialmente para contemplar una constelación. Los enamorados del firmamento podrán espiar sin sonrojo y en su máximo esplendor a la Osa Mayor, Cáncer, Virgo, Hydra, o Pegaso. La estimulante propuesta se podrá combinar, además, con la práctica del senderismo, ya que los distintos emplazamientos estarán diseminados por todo el municipio, convenientemente señalizados para apreciar desde cada enclave un conjunto de estrellas diferente. Para la puesta en marcha de este proyecto ha sido necesaria la aplicación de un mapa celeste sobre otro de Ourense, hallando así los lugares más apropiados para contemplar cada una de las constelaciones. Señalización El avezado estudioso o el soñador amante del infinito que se decida a recorrer las galaxias desde Ourense se encontrará en cada emplazamiento con monolitos de piedra tostada que señalizarán un punto óptimo para la visión de las estrellas. En el mismo lugar, el caminante podrá conocer _a través de un panel explicativo_ el nombre de la constelación que debe observar desde esa zona y la hora y época del año en las que se consigue una mejor visión. Para evitar despistes y desorientaciones, en cada punto de estudio se ubicará, además, un mapa indicativo de toda la ruta. De este modo, cualquier aprendiz de astrónomo sabrá reubicarse de nuevo para el visionado de otra gran familia de formaciones estelares. Todo un lujo, en fin, para fanáticos del espacio exterior, perseguidores de formaciones galácticas, nostálgicos de Skywalker e, incluso, para los que todavía no han descubierto los placeres del firmamento. La verdad está ahí fuera, que diría alguno.