La importancia de llamarse Vanesa

La Voz

SOCIEDAD

XULIO VILLARINO

ALBA DÍAZ-PACHÍN

10 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

E Interviú creó a la mujer. Al menos en eso confiaron las trece candidatas de la gala Chica Interviú 2000 celebrada en la discoteca Public Samil de Vigo y que por una suerte de curiosidad, ansiedad o devoción reunió a más de medio millar de personas en una tórrida madrugada de sábado. La nueva Eva se llama Vanesa (un nombre que nunca estuvo tan de moda desde que se lo puso a su hija Manolo Escobar) Mariño y sus evitas de honor Tamara Ferreira y Mabel Domínguez. La ganadora se lleva un crucero y 100.000 pesetas y optará a un millón más en la gala final.
La verdad es que con tanto calor, la sala se convirtió en un lugar poco recomendable para chicas como yo, preocupadas por su moralidad. Y, además, iba sin mi novio. O sea, que al final me dejé llevar por el ambiente que mezclaba el argumento femenino con perfume mátame-camión y, para ellos, el estilo adolescente póstumo de Enrique Iglesias. Por cierto, que vistió de largo a las chicas la diseñadora Pilar Bande, propietaria de unas tijeras preñadas de sensualidad y de una aguja que describe hechuras que se ajustan libidinosamente a los cuerpos.
La verdad es que, cada año por estas fechas Public Samil es una caldera en la que se fragmentan los corazones, y donde la líbido de la flora y fauna más joven corretea sin moverse, con el único vehículo de la mirada en el «me gustas, pero te falta algo, un noséquées». Ay, tienen que perdonarme, pero es que a mí, estas galas, y este furor juvenil me ponen muy lírica.