«El caballero de los siete reinos», la serie que hace de Poniente un lugar mejor
PLATA O PLOMO
HBO Max estrena el lunes la segunda ficción derivada de «Juego de tronos»
17 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Después de haber transitado durante ocho temporadas por los angostos parajes gobernados desde el Trono de Hierro, los espectadores de Juego de tronos que se adentren ahora en El caballero de los siete reinos podrán descubrir que en Poniente también hay espacio para el humor y las buenas personas. Con sus seis capítulos breves, en su mayor parte de menos de 40 minutos, la nueva serie derivada de la premiada ficción (la segunda después de La casa del dragón) llega este lunes, 19 de enero, a HBO Max con su adaptación del primer tomo de los Cuentos de Dunk y Egg, de George R. R. Martin.
Transcurre, la trama, unos noventa años antes que los hechos narrados en la ficción original, con los Targaryen en el poder pero sin dragones para amedrentar al mundo. Las únicas bestias de fuego que aparecen son artesanales marionetas de una obra teatral.
El protagonista es Ser Duncan el Alto, Dunk, un joven que acaba de quedarse huérfano del caballero que lo crio como un padre y lo adoctrinó, pegándole «solo cuando lo merecía» y demostrándole que los caballeros están hechos de la misma pasta que el resto de los hombres.
Con una espada y tres caballos por toda herencia, Dunk (interpretado por Peter Claffey) emprende una nueva vida sin más propósito que defender a los débiles y servir al reino, algo que no lo salva a él de pasar hambre y penurias. Un día se fija el objetivo de participar en un torneo de caballeros que está a punto de celebrarse. Es su oportunidad de hacer fortuna y labrarse un nombre propio entre los poderosos, aunque la falta de avales para escalar socialmente y la escasa huella que dejó su instructor le ponen las cosas cuesta arriba. Se convierte en un caballero errante, triste y retraído, ataviado más como un granjero que como un noble guerrero.
Por el camino, conoce al pequeño Egg (Dexter Sol Ansell), un niño huérfano, como él mismo lo fue, al que convierte en su ayudante y discípulo en una relación que es casi de padre e hijo. «Todo caballero necesita un escudero y tú pareces necesitarlo más que nadie», le aconseja el pequeño para conseguir un puesto a su lado.
El caballero de los siete reinos, que ya antes de su estreno ha sido renovada para una segunda temporada, transcurre en el oscuro mundo conocido por los seguidores de la popular franquicia de HBO, pero su energía y su despliegue de medios son muy distintos. El humor y la cordialidad con que el personaje comienza su andadura matizan la épica.
Cuando suena un pequeño apunte de la famosa sintonía original que enardecía los espíritus de los espectadores, una escena escatológica rebaja el tono a continuación hasta las cotas más mundanas. El ingenio y la bondad de los protagonistas marcan la serie hasta que las justas nocturnas entre caballeros hacen fluir la sangre y recuerdan a la brutalidad de su predecesora. La presencia de los Targaryen y los Baratheon hace presagiar que no todo será fácil para el protagonista. Planos explícitos y pinceladas escatológicas engordan la textura de esta historia de caballerías.
El showrunner y director Ira Parker ha asegurado que escribió esta temporada pensando en el autor George R. R. Martin, quien, a diferencia de su descontento con La casa del dragón, ha respaldado con entusiasmo esta adaptación de su obra.