No más temporadas

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

PLATA O PLOMO

21 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Es genial ese momento en que inicias una temporada de una serie y quieres ver inmediatamente la segunda, incluso la tercera, pero a partir de ahí la nebulosa, incluso para el seriéfilo, empieza a convertirse en un insoportable dolor de cabeza. ¿Sexta temporada? ¿Séptima temporada? ¿Decimoséptima temporada? Con este particular modo de desarrollarse, están haciendo de las buenas ficciones absurdos culebrones con finales infelices. Nos pasó con Perdidos; también con aquel fundido en negro desconcertante de Los Soprano, por no hablar de la pesadilla cutre made in Spain de Los Serrano. Pero lo peor no es el The End insulso al que nos abocan, lo peor es que a partir de la tercera o cuarta temporada ya no hay manera de seguirlas porque los espectadores nos descolgamos aun teniendo fuerza de voluntad. Dejar a medias una serie es matarla de desinterés. Y cada vez nos pasa más desde que se ha impuesto esta moda chicle de estirarlas sobre sí mismas hasta el imposible, en un rocambolesco seguir por seguir. Eso provoca, como ha sucedido hace unos días con The Walking Dead, que hasta los creadores de algunas de ellas se vean obligados a pedir perdón públicamente por no saber conducirlas por el buen camino cuando están muy avanzadas. Piensen si no cuántas series han empezado a ver y cuántas de ellas han sido capaces de terminar. No me importa hacerles un spoiler, yo no llego jamás al final.