Protestas entre los alumnos de Arte por la mala imagen de los cuadros del análisis y comentario de selectividad, que valen 7 puntos
08 jul 2020 . Actualizado a las 12:36 h.Ni el azul era brillante ni las pinceladas secas. La mala calidad de las imágenes del examen de Fundamentos del Arte en selectividad le puede costar a los alumnos hasta 7 puntos, el suspenso seguro, porque la obra de Caspar David Friedrich Monk by the sea es totalmente diferente en el original a lo que esta mañana vieron los más de 1.000 estudiantes de la asignatura. También la obra anexa, En la orilla del mar de Dalí tenía desajustes de color y textura entre el original y lo que tuvieron que comentar los jóvenes, aunque no con la llamativa diferencia del pintor romántico alemán.
Las quejas no se hicieron esperar entre alumnos y profesores, que vieron con impotencia cómo sus pupilos cometían mil errores al analizar las obras. Porque estas no son tan conocidas como para retenerlas en la memoria. Si la imagen fuese, por ejemplo, el Guernica, aunque saliese en tonos verdes cualquier alumno sabría que es un problema de impresión. Pero en este caso, no parecía haber duda sobre el tono de azul.
Sabela, alumna del IES Adormideras de A Coruña (uno de los dos de la ciudad con bachillerato de Artes) explicaba cuál era el problema: «Primero tenemos que comentar las características formales de la obra, y eso vale 3 puntos. Ahí yo decía que que las pinceladas eran cortas, bruscas, y el color intenso y luminoso, que resaltaba del resto del cuadro, atrapaba la atención del espectador; el fondo parecía de árboles. Pero es todo lo contrario: las pinceladas son fluidas y difuminadas, los tonos son un escalado de grises y la masa final es el mar». Por si eso fuese poco, la segunda parte es el comentario: «Vale cuatro puntos y tenemos que comparar las dos obras». En el caso del cuadro de Dalí la diferencia entre original y examen no era tan grande en cuanto a color, aunque sí en texturas: «La foto estaba pixelada y yo pensaba que solo era más pequeña, nada más». A Sabela, como al resto de sus compañeros, solo le queda esperar a que los correctores «analicen nuestros comentarios por lo que hemos visto, no por cómo son los cuadros en realidad».
Según dirección de grupo de trabajo, calidad más que suficiente para responder a lo que se pide.