Se llama Patricia Martínez, y es de Mondoñedo. Estos días todos los medios hablan o escriben acerca de ella por ser la mejor nota en los exámenes de la selectividad de Galicia. Ni más ni menos que un 9,96. Su celebridad no le viene por estar imputada por prevaricación, cohecho o falsedad documental. Ni por recibir sobres de empresas ansiosas por que se les asignen concesiones.
Es famosa por ser un ejemplo para todos los jóvenes estudiantes gallegos. Por su esfuerzo, constancia, trabajo y dedicación. En la ciudad episcopal pueden estar orgullosos de ella. Ha demostrado a todos los chicos de su edad que se puede rendir en los estudios sin que ello vaya en detrimento de salir y disfrutar de la vida. Y además de sus excelencias académicas demuestra unas dosis ingentes de sentido común.
El que le falta a nuestros políticos. Defiende la enseñanza pública, a pesar de que critica la falta de medios de la misma. Todo ello en unos días en que nos enteramos de que Galicia se encuentra en cabeza en lo que respecta a recortes de empleo en educación, solo detrás de Andalucía y Murcia.
Entre los años 2010 y 2014 muchos docentes no universitarios sufrieron en Galicia los efectos del tijeretazo general. No se olviden en Educación que hay alumnos no tan brillantes como Patricia para los cuales toda ayuda es poca.