La nota se hará pública el día 28, tres semanas después de que haya empezado el curso universitario
20 sep 2012 . Actualizado a las 06:52 h.El segundo asalto ha comenzado. En tres días decidirán parte de su futuro. O al menos, el más cercano. Y es que la posibilidad de acceder a la universidad no está totalmente perdida para los 268 alumnos de bachillerato y ciclos formativos que desde ayer se examinan en el campus pontevedrés en la ya conocida como selectividad.
Las tan temidas Pruebas de Acceso a la Universidad abrieron ayer sus puertas para aquellos que optan a las 76 titulaciones -de las 142 que existen en Galicia- en las que todavía quedan plazas. No son muchos los que tienen la suerte de poder acceder a la carrera deseada, pero los que lo hacen se topan con un problema en sus primeros pasos como estudiante universitario: más de un mes de ausencia a las clases provocada por el adelanto del inicio de curso en los nuevos grados mientras que la fecha de las pruebas continúan siendo la misma.
Alberto Hernández es uno de las alumnos afectados por este contratiempo. Después de estudiar el bachillerato en el Instituto A Xunqueira II, en su mente vaga la idea de estudiar Ciencias Empresariales en la Universidade de A Coruña. «El año pasado sobraron plazas, por lo que cuento con no quedarme fuera», comenta. Sin embargo, su preocupación está puesta en otra parte. Todavía tendrá que esperar al día 28 para conocer el resultado de los exámenes y, cuando así sea, aún tendrá que solicitar la plaza y matricularse en la carrera. Numerosos trámites que no le permitirán poner un pie en las aulas antes de la primera semana de octubre.
Para esa, se verá con el mismo problema que le atormenta a Carmen Couto. Esta alumna del Instituto Sánchez Cantón se queja de que sus compañeros, ya admitidos en la convocatoria de junio, «están haciendo exámenes que le contarán para la nota del primer cuatrimestre mientras que yo aún no sé dónde me admitirán», explica con preocupación. «Además, no es solo eso. También la integración es más difícil y cuando la gente empieza a conocerse, llegamos nosotros y con lo primero que nos encontramos es que tenemos que pedir apuntes y ponernos al día en todo lo aprendido», añade Couto.
Una problemática que se suma a la que siempre sucede por estas fechas: 66 titulaciones con la matrícula cerrada. Muchos son los jóvenes que no han podido entrar y han tenido que cambiar -o retrasar hasta el próximo curso- su idea de entrar en la facultad que les enseñará la que esperan que sea su futura profesión.