Dos técnicas de Aenor chequean la calidad educativa de un instituto viveirense
16 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.!Menuda encerrona para Jorge Santamariña! Profesor de matemáticas en los bachilleratos del centro, accede a que un redactor de La Voz se convierta en convidado de piedra del control que los auditores de Aenor realizan a su labor para que el instituto renueve su certificado de calidad ISO 9001. ¿Se siente la presión? «No, en general bien, controlan lo que hacemos. Desde que empezaron soy más estricto, más meticuloso, apunto todo», señala.
Dos técnicas de Aenor -Isabel Fiallega y Magdalena Rodríguez- miran con lupa el funcionamiento del instituto, que fue el segundo de Galicia en obtener el certificado de calidad educativa. «Lo abarca todo, desde el proyecto de docencia al cumplimiento de los requisitos legales, las compras y los recursos. La auditoría se basa en evidencias, no vale que nos lo cuenten», señala Isabel.
Sentados en torno a una de las mesas del laboratorio, con el director, Juan J. Pardo, y el coordinador de calidad, Javier Lebón, la sesión de control se inicia por el libro del profesor, una especie de diario de clase en el que poco se deja al margen. «Si hay un problema permite que se detecte al momento», dice Lebón, es decir, que no es posible que al profe le dé un ataque de ira y ponga un suspenso general, porque queda «rastro» de lo que hacen. «Al personal le supone un esfuerzo, pero perciben las ventajas que les reporta. «Si hay una reclamación, ahí están los datos objetivos», señala el director. Añade que es una «garantía de que los conocimientos de los alumnos van a ser evaluados con criterios objetivos, independientemente de quién sea el profesor».
Llega la valoración del trabajo de Jorge con sus alumnos. «La temporalización de las actividades es los que nos interesa», señala Isabel. Es decir, si ha desarrollado el programa de estudios en el tiempo previsto. «Lo has cumplido, como buen matemático», señala la auditora. Jorge matiza que en los bachilleratos es difícil dejar materia de lado. La selectividad está a la vista. «Conseguir los objetivos depende de la dificultad, y lo que vamos viendo es que esas metas se hayan planificado bien. A veces también influyen factores externos, pero lo que depende del centro se cumple», señala la técnica, en incide en la importancia de los equipos directivos en una planificación de éxito.
Selección aleatoria
La auditoría permite además tener indicadores de tendencias. «Lo que se busca es lo que demanda la sociedad, y el nivel de satisfacción de alumnos y padres ha ido a mejor, porque se eliminan puntos débiles», concluye la técnica.
EN IES María Sarmiento (Viveiro) UN Jueves DE 10.30 a 12.00 horas
Ahora toca valorar el rendimiento que los alumnos han sacado de las enseñanzas de Jorge. La auditora selecciona aleatoriamente a una alumna. Navegamos ahora por el terreno de los exámenes. Geometría. Primero los criterios de evaluación. ¿Cuánto pesa en la nota final el examen y cuánto la actitud, el comportamiento del alumno? Suman y restan. En este caso, el 90 % proviene de la media de las pruebas. «No es una fábrica. Hay un componente variable, humano, pero se necesitan evidencias, no percepciones», dice la técnica. Así, analizan las respuestas, de dónde se le restan puntos a la alumna. ¿Lo ha hecho bien Jorge? «Perfecto», dice Isabel.