Un total de 661 alumnos se han inscrito ya para las pruebas
03 jun 2011 . Actualizado a las 15:42 h.Un total de 661 alumnos de las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal se han matriculado ya en las temidas pruebas de selectividad, que este año se han adelantado ocho días -tendrán lugar el 8, 9 y 10 de junio- con el objetivo de agilizar la matriculación en los títulos universitarios. Según informan desde el Lugar de Entrega y Recogida de Documentos (Lerd) del campus de Ferrol, la cifra de matriculación es ligeramente superior a la registrada el curso pasado -en concreto, un 9,9%- debido, en parte, a que este año también podrán concurrir a las pruebas los alumnos de los ciclos formativos, aunque estos solo podrán realizar la fase específica del examen.
En concreto, de los 661 matriculados un total de 636 proceden de bachillerato, mientras que el resto, 25, son de FP.
Fase voluntaria
Es el segundo año que la selectividad incluye una fase voluntaria, en la que los alumnos pueden examinarse de hasta cuatro asignaturas para subir nota. De esta forma, la calificación máxima de las pruebas no se sitúa en 10, sino en 14. Los estudiantes de la comarca se examinan en las Politécnicas del campus y en el IES Vilar Ponte de Viveiro.
«Estos exámenes siempre imponen»
Se llama Iria Beltrán, estudia en el instituto Saturnino Montojo y este curso ha sacado una nota media de 10 en segundo de bachillerato. Con estos antecedentes, cualquiera podría pensar que a esta joven ferrolana de 17 años los exámenes de la semana que viene no le quitan el sueño, pero no es para nada así: «Algo de miedo sí que hay, porque, aunque la gente te diga que no son tan difíciles, los exámenes de selectividad siempre imponen».
Pero, ¿cómo se prepara una alumna de 10 para los exámenes de acceso a la Universidad? Iria cuenta que su método no tiene demasiados secretos. «En esta recta final estudio unas diez horas al día y lo hago en la biblioteca del Patín o en el Aulario del campus, porque en casa me desconcentro», explica Iria.
Además, esta alumna siempre hace resúmenes y esquemas y nunca se queda a estudiar por las noches. «Necesito mis horas de sueño, porque si no al día siguiente no rindo», advierte.
Pero si Iria obtiene una buena nota en selectividad no habrá sido solo por este sprint final. A lo largo del año también estudió mucho, aunque eso no le privó de salir los fines de semana con sus amigos. Y asegura que, en su nota media de 10, también han tenido mucho que ver su familia, compañeros y profesores. «Solo con el estudio no se puede salir adelante; también hace falta mucho apoyo, tanto a nivel académico como emocional, y ellos me lo han dado», explica agradecida.
A menos de una semana de la selectividad, Iria redobla los esfuerzos para cumplir su sueño: obtener una nota alta para poder entrar en Medicina. «Me gustaría hacer la especialidad de neurología», anuncia ilusionada.