Un programa del Gobierno impulsará la competitividad de las empresas armadoras viguesas
SELECTIVIDAD
El Plan de Reactivación del sector pesquero español 2008, aprobado por el Gobierno con el objetivo de contribuir a la mejora de la competitividad del sector pesquero extractivo vigués, el cual se enfrenta en la actualidad a una compleja situación para adecuarse a los impactos de carácter económico, social, tecnológico y medioambiental que inciden directamente en su actividad. Las líneas de actuación y medidas contempladas en este plan de reactivación se refieren a la mejora de la competitividad de las empresas armadoras relativas a la producción, transformación y comercialización de los productos de la pesca.
En este sentido, se impulsarán la realización de acciones colectivas destinadas, según el Gobierno, «a contribuir de forma sostenible a la gestión o conservación de los recursos», a promover métodos o artes de pesca selectivos y a reducir las capturas accesorias; mejorar las condiciones de trabajo a bordo de las naves y de seguridad mejorar la calidad y seguridad de los alimentos, creación de organizaciones de productores, entre otras.
En relación con la seguridad, cabe recordar también que el ministerio acaba de suscribir un convenio con la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar), por un importe de 13 millones de euros, para mejorar la seguridad de los buques pesqueros y de los trabajadores del mar. Por este convenio la secretaría general de Pesca Marítima implantará en los buques de pesca los medios técnicos que contribuyan a la resolución de situaciones de emergencia.
Capacidad limitada
Asimismo, el plan de reactivación establece la aplicación de una política de calidad y valoración de los productos pesqueros, el desarrollo de nuevos mercados y la realización de campañas de promoción para los productos de la pesca extractiva. El plan también contempla la ejecución de acciones piloto sin carácter comercial llevadas a cabo en cooperación con organismos científicos y técnicos y la realización de inversiones de modernización y selectividad de los buques pesqueros con una antigüedad superior a cinco años, siempre que no se aumente la capacidad pesquera de los buques.