El Lobelle busca una salida

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO

SELECTIVIDAD

PACO RODRÍGUEZ

La Metamorfosis de Kafka guarda cierto paralelismo con este Lobelle que ganó la Recopa y sin embargo vive con angustia la pesadilla de la Liga, convertido en un equipo irreconocible.

13 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?a situación que atraviesa el colectivo no entraba en los cálculos y buena prueba de ello es la semana que está viviendo la entidad. A priori, debería ser una de las más tranquilas de la temporada, teniendo en cuenta el paréntesis que se abre para que la selección española prepare y afronte el Preeuropeo. Llega después de un mes de enero sin tregua, en el que el equipo logró la clasificación para la Copa y en el que la entidad multiplicó esfuerzos en todos los frentes para atender la Recopa. Ahí le salió todo redondo. El presidente, José Antonio Lobelle, había planificado un viaje al extranjero. Y el director deportivo, Venancio López, había acumulado días para atender asuntos particulares. Trayectoria de contrastes Pero mientras el equipo brillo en la Recopa y sacó adelante la selectividad previa a la Copa de España, en Liga entró en barrena. Perdió con el Carnicer, repitió derrota en casa frente al Polaris y encajó una dolorosa goleada en Zaragoza. En la segunda vuelta, todavía no ha sumado un solo punto. Y no sólo se descuelga de la primera mitad de la tabla sino que se acerca a la zona de riesgo. La que debía ser la semana más tranquila del año ha devenido en la más extraña. El presidente, en el extranjero, pero con un ojo puesto en el día a día del club. El director deportivo, también fuera de Santiago, pero conectado a través del teléfono, analizando, escrutando y buscando una salida a la crisis. Y el entrenador, convaleciente de una infección vírica que no le permitió viajar a Zaragoza y que lo mantiene fuera de combate. Si todo ello respondiese a un guión, nadie le podría negar un punto kafkiano. Esa cadena de ausencias, en unos casos planificadas y en el del técnico por causa de fuerza mayor, propician una extraña atmósfera, como el bochorno que precede a una tormenta de verano. La competición de Liga se reanudará el 3 de marzo Quedan por delante diecisiete días y ese margen juega a favor del club, que tiene tiempo suficiente para analizar, sopesar y tomar decisiones. Primer sobresalto El primer sobresalto serio de la temporada llegó tras la derrota en Martorell. Entonces se agitaron las aguas, hubo propósito de enmienda y no se desbordó el cauce. Esta vez ya no se trata de un sobresalto. Se trata de frenar una caída libre que se acentúa con el paso de las jornadas. Sobre la mesa hay dos tesis: la de quienes abogan por esperar y dar una última oportunidad para ver si el partido frente al Celta marca el inicio de una reacción; y la de quienes son partidarios de buscar un golpe de efecto con carácter inmediato. Pulpis no es ajeno a las tormentas. Le sucede lo que al club: hay quienes defienden que en la Recopa firmó una dirección impecable y hay quienes cuestionan por qué esa realidad no se traslada a la Liga. Buena prueba de que la gravedad de la situación y de que en el Lobelle la preocupación va en aumento es que nadie habla de la Copa, una cita que está a la vuelta de la esquina. La próxima semana, ya con todos los pesos pesados de la entidad al pie del cañón, concluirá el tiempo para el análisis. Y se abren las puertas a las decisiones. Falta por conocer de qué calado.