Enfoques públicos (2)

La Voz

SELECTIVIDAD

RAPACES VEIGACASÁS | O |

22 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA economía crece al compás de innovación, producción y venta de productos y servicios: Nuestra malla productiva hace aguas. Muchas empresas, aisladas como conjuntos disjuntos de un solo elemento, buscan quien las recomponga en poco tiempo, para salir del paso, mejor con dinero público, a bajo coste. Muchos empresarios quieren trabajadores con formación adecuada para el trabajo disponible. Buena parte de ese trabajo necesita poca experiencia y menos formación, pero sí mano de obra barata, intensiva y temporal. ¿Cuántos de nuestros empresarios explotan negocios marginales, cuántos podrían remunerar trabajadores con sólida formación y experiencia, cuántos serían capaces de competir en el exterior en vez de hacerlo contra sí mismos? Las respuestas reflejarán nuestro pobre desarrollo, la polarización en unos pocos de la capacidad de ahorro y demanda selectiva y, en muchos, de la compra de subsistencia. La formación es fundamental para el desarrollo de un territorio y sus habitantes: Hay profesores de colegios públicos que desalientan a sus alumnos. Chavales de familias modestas, faltos de estímulos, afrontan un futuro cerrado y el abandono de estudios; quienes debieran alentarlos a mejorar sus expectativas agravan su discriminación. Colegios privados aprueban hasta el máximo nivel a sus alumnos si los padres se comprometen a que no opten a la selectividad; caería en descrédito el colegio. Unos maman su fracaso vital, otros degustan el recio poder del dinero; ambos aumentan el atraso de la sociedad. ¿Fracaso escolar, delito social, fraude? Buscamos jinete audaz para caballo bravo, que monte desarrollo sobre crecimiento: ¿Lo tenemos?