Vacaciones sin salir del barrio

Begoña Cabado CARBALLO

SELECTIVIDAD

CASAL

Niños carballeses participan en la Escola de Verán organizada por la asociación cultural San Cristovo El alcalde será el encargado de entregar los diplomas a los participantes

28 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El otoño planea sobre San Cristovo, un barrio carballés en el que todas las calles tienen nombre de flor. Pero, de momento, es verano, y veintiún niños de la zona disfrutan de unas vacaciones de lo más originales en la escuela de actividades deportivas, recreativas y de tiempo libre de la asociación cultural. Ajenos a las inclemencias del tiempo, el martes pasaron el último examen de la misma manera que si el sol brillará en el cielo: manga corta y un baño en la fuente. Al pie del cañón está también Sonia Lista, la monitora que lleva dos meses conociendo a los zagalillos. Les enseña a convivir y vela por su seguridad. «As probas conta para a nota final», comentó en tono irónico, pero los chavales se lo tomaron al pie de la letra. Divididos en equipos superaron las pruebas de la gincana distribuida alrededor del parque, como si de una selectividad prematura se tratara. Y todo por conseguir un tiempo récord y la mejor nota en el diploma final. Aprendiendo a convivir El compañerismo se respira en el ambiente. Los niños están juntos desde el 8 de julio y, a pesar de que tienen entre 6 y 16 años, la edad no es más que un número para ellos. Los mayores ayudan y enseñan a los más pequeños a convivir en el pequeño mundo que han ido forjando en el día a día. La mayoría de ellos viven la experiencia por primera vez y disfrutan de una escuela en la que aprenden sin necesidad de estudiar de los ladrillos libros de Historia o Conocimiento del medio. Ninguno quiere que la escuela de verano termine. No es de extrañar. En tan sólo dos meses han visitado el parque acuático de Cercerda, han pasado calurosos días en las playas de Razo y Baldaio y han hecho excursiones y rutas de senderismo de Carballo a Sísamo. Todo bajo el estusiasta prisma de los ojos de un niño, desde las visitas a A Coruña para presenciar los partidos del Teresa Herrera, hasta las noches de campamento durmiendo bajo las estrellas. Pero el tiempo se acaba y las bajas temperaturas son las primeras en anunciar el final de este particular curso. Éste ha sido el primer año de la Escola de verán de San Cristovo, que termina con un éxito que Sonia atribuye al buen carácter de los niños: «Son moi obedientes e cando dis unha cousa, queda dita, e ningún neno protesta por nada», comenta. Por ello, Javier Fraga, coordinador de la escuela, ya ha anunciado su intención de repetir la experiencia el próximo año: «As cousas saíron moi ben e intentaremos repetir o ano que vén, pero esperamos que se apunten máis nenos, porque disfrutan e merece a pena vir». Mañana, el alcalde de Carballo, Manuel Varela, acudirá a la clausura del curso y a la entrega de medallas a los participantes. Habrá un resumen de todas las actividades realizadas, una foto de grupo y la entrega de diplomas con la nota final. Probablemente, matrícula de honor.