El rigor de los profesores a la hora de calificar a los alumnos y de decidir quienes están preparados para ir a la selectividad y quienes no permite que los centros educativos de la zona puedan presumir de un elevado índice de aprobados en la convocatoria de junio. El pasado curso, el 78% de los alumnos que concurrieron a las pruebas en junio lograron superarlas, rebasando además la media gallega de aprobados. De los 268 estudiantes que se presentaron a las pruebas de acceso a la Universidad, 210 las superaron. En el Aller Ulloa de Lalín aprobaron 99 de los 122 presentados; en el García Barros, 77 de 106; en el Chano Piñeiro, 17 de 18 y en el María Inmaculada, 17 de 22. La nota más alta -un 9- la había logrado Alba Fernández Sanmartín, del instituto Manuel García Barros. En el año 2000, la media de aprobados de las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes fue aún superior y llegó a alcanzar el 87%.