Subcampeones del «Wimbledon» del baile por tercera vez y, ahora, con una niña de 2 años a la que crían en Teo
TEO
Un profesor del Compañía de María y una odontóloga santiaguesa triunfan en las pistas internacionales, compatibilizando la parte laboral, deportiva y familiar
28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ellos se han ganado un nombre en las pistas internacionales pero, más allá del mérito que tiene lograr un podio tras otro, en su caso lo siguen haciendo entre clases, consultas, pañales y horas de entrenamiento robadas al descanso. Beatriz Veiga y Manel López continúan demostrando que el éxito se construye a base de esfuerzo cotidiano. La pareja afincada en Teo tiene una niña de 2 años y acaba de proclamarse subcampeona, por tercera vez en cuatro años, en el Open UK Dance Festival disputado en Bournemouth, considerado algo así como el Wimbledon del bailes. La odontóloga compostelana de 39 años y el maestro del colegio Compañía de María en Santiago (tutor de tercero de Primaria y profesor de Educación Física), de 41, se quedaron a solo un voto del oro el pasado sábado en una de las grandes citas del baile deportivo, una prestigiosa competición en la que participaron en la categoría de mayores de 30 años.
«La final estuvo especialmente ajustada y emocionante», cuenta el bailarín de origen catalán, quien destaca también el «altísimo nivel competitivo del circuito, en el que participan parejas procedentes de diferentes países». Representando al suyo, Manel y Bea se sienten orgullosos de haber recuperado el ritmo tras el parón que hicieron por la paternidad. Desde que su hija nació, en noviembre del 2023, se propusieron volver a estar en la élite de los bailes latinos y, al verano siguiente, ya demostraban la tenacidad que estaban poniendo en este empeño en la clásica competición que se celebra anualmente en el salón de baile europeo más grande, en Viena, donde rozaron el podio y consiguieron un loable cuarto puesto. Desde entonces, han seguido sumando trofeos y títulos internacionales, conjugando la parte laboral, la deportiva y la familiar.
«Desde que nació la peque hasta que tenía un año y medio, aproximadamente, la llevábamos con nosotros a los entrenamientos. Ella escuchaba la música mientras nosotros practicábamos un par de horitas. Pero, a medida que se fue haciendo mayor, necesita más atención. Ahora, o viene con nosotros a los entrenamientos, de viernes a domingo en el gimnasio BeOne de A Ramallosa (Teo) [donde realizan su preparación de forma habitual] o se queda con la tía de Bea. Ella nos acompañó en alguna competición que tuvimos cerca, por ejemplo, vino con nosotros en septiembre a Portugal; así se queda con la niña y nos ve bailar. En esta última ocasión, en el Reino Unido, nos fuimos solos y se quedaron la niña y ella aquí. Y, en Semana Santa, para el Europeo de Blackpool, vendrán mis padres un par de días desde Barcelona para cuidar de nuestra hija. Vamos arreglando, con el apoyo de la familia, aunque es complicado compaginarlo todo, incluidos los entrenamientos y viajes, siendo padres de una pequeñaja de 2 años», confiesa Manel, quien junto a su pareja ya consiguió el año pasado en Blackpool el título de campeones de Europa de bailes latinos en su categoría en la liga WDC. Ahí es nada.