La reveladora petición de los jóvenes de Teo: «Queremos un sitio para relacionarnos sin WhatsApp»

Emma Araújo SANTIAGO / LA VOZ

TEO

CEDIDA

El Concello cede el uso de un local  atendiendo la demanda del Consello Local da Infancia e Adolescencia (CLIA)

19 may 2023 . Actualizado a las 22:47 h.

El municipio de Teo cuenta, según el último censo oficial, con 18.918 habitantes. Y 1.937 de ellos tienen entre 10 y 19 años de edad, lo que lo convierte en uno de los concellos con más población joven.Y esto les obliga a diseñar políticas dirigidas a este colectivo, que quiere y sabe hacerse oír. En base a esta premisa, el Concello creó un Consello Local da Infancia e Adolescencia (CLIA) con un órgano de participación formado por menores edad, el FoPIA. En él, y con asesoramiento técnico, representantes de todos los grupos de edad y de los centros educativos se reúnen para hablar sobre sus inquietudes y también para dar la voz de alarma sobre carencias que les afectan sobremanera.

Y en este contexto, además de pedir a quien corresponda que mejore la limpieza y el mantenimiento de los baños y aseos de todos los colegios, reclaman políticas de ocio adaptadas a su realidad. Y es así cuando el FoPIA recogió el guante del Concello, que planteó la dotación de un espacio juvenil, y el colectivo le trasladó que necesitaban un lugar para reunirse con comodidad y ciertas dosis de libertad e intimidad. Aurelio Candal, de 12 años, y Julia López, de 11, son miembros de este foro, que se reúne periódicamente. Durante sus debates, relatan, abordaron la idea de recuperar un espacio abandonado cerca del instituto de Cacheiras y convertirlo en un centro juvenil. El lugar es una antigua fábrica de cepillos. El coste de la iniciativa hizo que la idea no llegase buen término, pero sí cuajó la demanda de un espacio propio.

Así, el Concello les ha cedido el uso de las instalaciones de la Mediateca do Grilo, ubicada en Cacheiras, para abrir un Punto Xove todos los sábados, de 17 a 19 horas, para que jóvenes de entre 12 y 18 años utilicen las instalaciones como consideren.

La iniciativa apenas lleva un mes funcionando con una participación que de momento es escasa y sin que se produjese ningún incidente. «Solo va alguien que abre y cierra la puerta», confirma Aurelio Candal. «Y en esas tardes puedes hacer lo que quieras, jugar a juegos de mesa, pintar, hacer legos... Tenemos que utilizar los materiales sin que se estropeen», añade.

El Punto Xove también servirá para generar debates sobre nuevos proyectos, aunque Julia López, confirma que, en muchos casos, lo que quieren hacer es de lo más simple, o quizá no tanto: «Queremos un sitio para reunirnos y hablar de muchas cosas, conocernos y relacionarnos sin WhatsApp». «Antes, la gente se conocía en los campos de la fiesta y ahora, por ejemplo, en Teo tenemos la mediateca de Cacheiras», añade Aurelio. Ambos menores relacionan esta iniciativa con una propuesta planteada en el CLIA, que pasa por enfocar muchas de sus actividades para ayudar a la salud mental de este colectivo, sin olvidar proyectos vinculados al cuidado y conocimiento del medio ambiente.