El sector pirotécnico afirma que la seguridad es suficiente

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

TEO

ÁLVARO BALLESTEROS

Análisis | En Santiago y comarca hay cinco empresas artificieras En la zona hay cinco firmas que manejan pólvora: una en A Sionlla, dos en Vedra, una en Calo y otra en Brión. En las dos últimas hubo accidentes

13 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?n la provincia de A Coruña hay diecisiete empresas pirotécnicas, de las que cinco están situadas en la comarca de Santiago. Concretamente hay dos en el municipio de Vedra, en las parroquias de Vedra y Ponte Ulla; una en Santiago, en A Sionlla; otra más en Os Ánxeles, Brión; y la de Calo, en Teo. El accidente más grave de los ocurridos en la comarca en una empresa de este tipo fue el sucedido en noviembre del 2003 en la empresa López, de Brión, en el cual falleció un trabajador. Como consecuencia de aquel siniestro, el alcalde de Brión, Xosé Luis García García, explicó que se había negociado con el propietario el traslado de la pirotecnia a una zona más segura y menos próxima a viviendas. Actualmente, en la misma finca donde se produjo la explosión del 2003, sólo se fabrica el material, que es trasladado a un almacén situado en el monte de Raia Longa, «totalmente aislado» y alejado de las viviendas, según explicó el alcalde. El Ayuntamiento mantiene abiertas las negociaciones para trasladar también la nave de fabricación y alejarla de las viviendas. Fuentes del sector de la pirotecnia apuntaron que las medidas de seguridad, fijadas por la legislación, son «suficientes, siempre que se cumplan», como apunta Arturo Penide, propietario de una de las pirotecnias de Vedra. Este profesional indicó que en la distancia de seguridad a las viviendas se tiene en cuenta la cantidad de material almacenado; es decir, «no es lo mismo doscientos kilos que dos mil», por lo que la distancia puede ser de cincuenta metros o de quinientos. Controles específicos Penide aseguró que periódicamente se verifica que las instalaciones cumplen las medidas de seguridad. Este empresario descartó también deficiencias en los materiales, ya que aseguró que los productos de importación pasan controles específicos que garantizan su seguridad. Penide apostó por varias hipótesis para explicar la explosión de Calo, entre las que podrían estar una reacción química en el color o un cortocircuito, pero «con certeza no se sabe nunca». En cualquier caso, insistió en que las medidas de seguridad están controladas por las autoridades. Manuel Antonio Ferreiro, de la pirotecnia de A Sionlla, aclaró que la distancia a las viviendas no depende del número de trabajadores, sino del «volumen de material almacenado», por lo que no puede establecerse la misma en todos los casos. El empresario de A Sionlla, heredero de una de las pirotecnias más antiguas de Galicia, fundada por su bisabuelo, afirma que las medidas de seguridad son «cada vez más estrictas» y que los productos pasan por unas pruebas para su homologación, lo que garantiza su seguridad. Ferreiro, que nunca ha sufrido un accidente en su fábrica, cree que «hay que tener suerte, pero también hay que buscarla». Más información en las páginas 2,3 y 4 de la sección A Fondo.