LOIS PEREIRA MI CALLE
12 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Se llama avenida de Rosalía de Castro pero es la tarjeta de presentación clásica de Milladoiro, justo el trayecto por donde discurre la carretera nacional 550, la urbanización pionera del extrarradio compostelano convertida en enjambre de edificios apelotonados. Era a finales de los setenta y no había aceras, alcantarillado ni agua, pero se levantó igual ante el cabreo purista del Colegio de Arquitectos de Galicia (COAG), que divulgó un esclarecedor informe de desmanes de todo tipo. Y es que entonces imperaba el feísmo, el progreso a toda costa bajo el signo del hormigonado omnipresente y las palas excavadoras. Empezaba la democracia y una generación de novatos entonces veinteañeros escogió Milladoiro, perteneciente al concello de Ames, porque en Santiago también entonces -como ahora- ya era muy caro vivir. Y aquí empezó el hinterland de Compostela, seguido por la urbanización de Os Tilos, en Teo. Ahora Milladoiro es una mini-ciudad que hasta tiene polígono industrial, para que no le falte de nada. Un enclave de 6.000 habitantes, la tercera parte de todo el concello, y lugar de paso veloz para los más de 20.000 vehículos que cada día transitan por esta avenida de nombre poético. redac.santiago@lavoz.com