Santiago vive su noche mágica: «Siempre hace ilusión esperar a los Reyes»
SANTIAGO CIUDAD
Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron durante más de hora y media las calles compostelanas
05 ene 2026 . Actualizado a las 22:35 h.«Nos estamos empapando, vámonos», pedía un adolescente a otro en la Praza do Obradoiro cuando la lluvia arreciaba poco después de las siete de la tarde. La respuesta no dejó dudas: «Yo me quedo aquí para verlo todo». Solo la magia de Melchor, Gaspar y Baltasar puede explicar que familias con niños, pero también grupos de amigos y amigas de todas las edades, saliesen a las calles para disfrutar de la comitiva real pese a las gélidas temperaturas y, por momentos lluvia —especialmente en el tramo final—. «Siempre hace mucha ilusión esperar a los Reyes Magos, ver las caras de todos los niños y la ilusión de las familias», explicaba Lourdes, que acudió al Obradoiro acompañada de una amiga. Como ella había más a lo largo del recorrido. «É a primeira vez que veño desde que era neno. Esta vez estamos acompañando a nosos pais», explicaba un asistente que seguía la cabalgata desde la calle República do Salvador. Porque las sonrisas se esbozaban en todos los rostros, no solo en los de los más pequeños.
Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron por la mañana en un avión procedente de Oriente al aeropuerto de Lavacolla, donde recibieron a los primeros pequeños. También se pasaron por el hospital Clínico y Conxo. Ya por la tarde, recorrieron durante más de hora y media las calles compostelanas tras partir de Conxo a las 17.30 horas. En su camino hacia el Obradoiro, los Magos estuvieron arropados por una comitiva de unas trescientas personas. Abriendo el paso estaba un grupo de estrellas doradas que precedían a la primera carroza, la estrella de ocho puntas de Santiago. Después, entre otros seres mágicos se aproximaba la cartera real, seguida por un numeroso grupo de cartas y un unicornio. Pero eran las carrozas de los Magos de Oriente las que despertaban las mayores sonrisas. El cierre le correspondía al grupo de baile con danzas tradicionales de esta época del año, además de los trenes y un autobús de época. Quince minutos de no pestañear para también coger los caramelos. Después, parte del público también se desplazó al Obradoiro para escuchar a los Reyes y hacerle las últimas peticiones.
Fue en el último tramo del recorrido y en ese encuentro en el Obradoiro cuando la lluvia se sumó con fuerza. Pese a ello, numeroso público aguantó en la plaza para escuchar el mensaje real. «Estamos moi contentos de ver as caras cheas de ilusión e que medrastes moito desde hai un ano», afirmaba Melchor nada más salir al balcón del pazo de Raxoi. En el mismo sentido se pronunció Gaspar, recordando que en el camino desde Oriente habían pasado por zonas donde los pequeños por la situación que viven de conflictos casi no pudieron enviar las cartas. Por último, Baltasar recordó que tienen la llave mágica de todas las casas de Santiago, pidiendo, además, que dejasen comida para los camellos. Todo ello antes de recibir las últimas peticiones de los más pequeños.
Xoel, de 4 años, cuyo rey preferido es Melchor, tiene este año un encargo complicado: «Quiero una moto que tenga acelerador y que pueda llevar a más personas». Esa moto con sidecar no era la única solicitud, también quería el camión de los «Superthings». Por su parte, Xián, también de cuatro años, con Gaspar como favorito, optó por pedirle a los Magos libros después de solicitarle a Papá Noel los juguetes.
La magia de sus majestades de Oriente no solo se extendió por Santiago. A lo largo de la jornada, también acudieron al resto de municipios, con recorridos por las parroquias en varios de ellos, como el caso de Ames, que tras una mañana por el rural, por la tarde hubo cabalgata en O Milladoiro y Bertamiráns.
Tras esta larga noche mágica, esta martes tocará desempaquetar regalos.