La seis Cientos de estudiantes preparan estos días los exámenes en el campus y 1.164 jóvenes lucenses están llamados hoy a participar en la selectividad, 172 menos que en el 2003
15 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A las diez de la mañana, 1.164 estudiantes de la provincia comenzarán a examinarse para poder acceder a la universidad. Serán 172 menos que el curso pasado. Un síntoma más de que cada año desciende el número de alumnos que optan a entrar en el mundo universitario. Pero la bajada es más destacada en la comarca de Lugo. En la Facultade de Dirección de Empresas se reunirán hoy 380 alumnos, frente a los 466 del pasado año. En Veterinaria se examinarán 516, frente a los 606 del 2003; mientras que en el instituto Vilar Ponte de Viveiro habrá cuatro alumnos más, 268. Serán tres días donde los jóvenes tendrán que poner en el papel todos los conocimientos de un curso pensado para la fecha. Comenzarán por la mañana con análisis de textos, uno en gallego y otro en castellano, y por la tarde serán las pruebas de lengua extranjera y composición de un texto histórico o filosófico. Los nervios están presentes en los días previos. A veces no sólo por conseguir el 4 de nota que da el aprobado, sino por tener la calificación que dé opciones a entrar en las titulaciones con límite de plazas. En el campus de Lugo son Veterinaria (130), Química Industrial (125), Enfermería (70), Educación Primaria (65), Educación Infantil (65), Educación Física (55), Lingua Estranxeira (50), Topografía (50) y Obras Públicas (50). El 29 de junio, a partir de las siete de la tarde, se harán públicas las notas provisionales. Desde esa fecha y hasta el 2 de julio se abrirá el plazo de reclamación o solicitud de doble correción. Unos que quieren entrar y otros que ya están dentro. Las bibliotecas universitarias, como la Intercentros o la de Veterinaria, están estos días llenas de alumnos que preparan los exámenes de la USC. Hasta las tres de la madrugada abren las puertas de la biblioteca principal del campus, y es que muchos jóvenes estudian de manera más cómoda en horarios nocturnos. El calor anima a que otros se decidan por estudiar en zonas verdes y a la sombra. Los nervios también están presentes, aunque quizás de otra manera que los que acuden hoy a la selectividad. La veteranía va por dentro.