CRÓNICAS URBANAS
28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.COMO PERIODISTA diurno y pendón nocturno me resulta ingrato informar sobre una cuestión revenida, como es la de los problemas que genera el ocio por la noche y los conflictos que surgen cuando se le intenta meter mano. Es triste comprobar que cualquier reflexión sobre el asunto no es original y suena rancia. Es más, entre lo ocurrido en Santa Comba este fin de semana y el lamentable espectáculo que vivió el Ensanche santiagués en una madrugada de noviembre de 1992 hay un abismo cronológico, pero los argumentos y los protagonistas se repiten, con la diferencia de que lo que colocaba entonces era el Ballantine's y ahora triunfa el ron dominicano. Pensar que unos jóvenes de copas son capaces de ponerse de acuerdo para crear un problema de orden público es una tontería. Queda así demostrado que son otros los que no coordinan y van dando tumbos... por los despachos oficiales.