Pactos de papel

Emma Araújo SANTIAGO

MELIDE

La concentración del voto de centroderecha choca en Ordes con enfrentamientos personales y en Melide con dos modos diametralmente opuestos de vivir la política

04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El mensaje de que el Partido Popular debe acaparar el espacio político de la centroderecha es casi tan recurrente como los enfrentamientos entre aquellos que se refugiaron en las siglas de Democracia Galega. Con un acuerdo de integración pensado para concentrar el voto en las inminentes municiaples, los pactos sobre el papel se convierten en eso, en simples cuartillas que no superan el primer bache: la confección de listas que aglutinen sin fisuras todas las familias y todos los candidatos que cada partido tiene en cada concello. Melide es un claro ejemplo de personalidades contrapuestas que ha terminado muy a la europea: Constantino Cuesta, cabeza de lista de Democracia Galega en este municipio, ha optado por abandonar la escena política mientras que a Miguel Pampín le queda, de momento, el timón del partido y la responsabilidad de reunir los votos que hace cuatro años le dieron a DG dos ediles sin que temblase su mayoría. Pero el escenario ordense es diametralmente opuesto. Aquí la integración ha sido a la inversa. Teodosio Martino, es el alcalde, pero no siempre lo ha sido bajo las siglas del PP. Tomó el bastón de mando a finales de los ochenta auspiciado por Coalición Progresista Galega. Lo mantuvo con el Partido Popular, lo revalidó con Democracia Galega y ahora vuelve a las filas del centro que se auspicia desde Génova. Lo hace con altas posibilidades de conseguir otra victoria popular y unos cuantos votos para la batalla de los diputados provinciales. Roberto González, presidente del PP ordense, está dolido por haberse enterado por los medios de comunicación del pacto de despachos PP-DG. Su mal se hizo crónico cuando conoció por el mismo sistema que Martino sería el candidato de su pueblo y de su partido. Insiste en que treinta años de militancia -desde la época de Alianza Popular y los garbanzos- es la mejor prueba de disciplina. En este tiempo ha visto las idas y venidas de Martino y también sus mayorías absolutas que ha disfrutado y sufrido sin dejar en ningún momento el PP. Pero mañana puede ser otro día.