Refrescando la memoria

Manolo Villar TRIBUNA PÚBLICA

SANTIAGO

Arrancaba el Año Santo 1993, y mientras la Xunta de Galicia lo promocionaba con el Pelegrín, comerciantes y vecinos, en su mayoría de la zona monumental de nuestra ciudad, salían a protestar a la calle encabezando las manifestaciones con el lema «Peatonalización si, pero non así». Esto que ocurrió hace 33 años hoy sería impensable que volviera a repetirse porque ya no quedan prácticamente vecinos y comerciantes en esta zona de la ciudad.

Entre las reivindicaciones de aquella Coordinadora Ciudadana se consiguió mediante un acuerdo firmado por el Concello la creación de aparcamientos para vecinos y el de Belvís para la Plaza de Abastos, así como la apertura de doble dirección de la Virgen de la Cerca, acordándose reuniones periódicas para evaluar la eficacia o no de esta apertura. Algo que nunca se llevó a cabo en estos años, por lo que se presupone que no causó «desfeita» alguna la apertura de esta arteria tan importante para la ciudad y sorprende que últimamente se está hablando de nuevo de volver a cortarla.

¿Por qué han desaparecido la gran mayoría de los comercios tradicionales de la zona monumental? ¿Por qué al comerciante de Santiago no le resulta atractivo instalarse aquí? ¿Por qué las franquicias se van a los centros comerciales y no apuestan por este entorno de la ciudad? ¿En qué se convertirá la zona vieja cuando haya el doble de locales vacíos? ¿Cuántos comercios tradicionales se han abierto en los últimos 25 años? ¿Cuántos han desaparecido?. La respuesta es sencilla. Los clientes se mueven en coche, no en bicicleta, quieren aparcamientos gratis como le ofrecen las grandes superficies, quieren iluminación, vida, seguridad y ambiente en las calles, y el comercio necesita que encima de sus establecimientos haya familias, estudiantes o turistas viviendo. Aún recuerdo cuando arquitectos de nuestra ciudad defendían que antes de peatonalizar una zona era imprescindible tener a cinco minutos andando aparcamientos disuasorios y a un precio muy asequible. ¿Por qué se ha hecho todo lo contrario? Nuestros políticos, los que tienen las riendas del poder, llevan años sin querer o saber entenderlo. Sabrán mucho de teoría, pero en la práctica suspenden con un muy deficiente.

¿Qué es mejor?, que mientras no tengamos alternativas eficientes y reales para poblar de nuevo el casco histórico se monten establecimientos pensados para turistas que son los que transitan por la zona monumental, o que cada vez tengamos más locales vacíos como estamos viendo. Desde la Plaza de Galicia hasta la Algalia de Arriba hay hoy día 46 locales cerrados ¿Alguien puede pensar que si desaparecieran los establecimientos pensados para el turismo volvería el comercio tradicional? Después de más de 160 años con jugueterías en el casco histórico hemos tenido que emigrar por falta de clientes, pero mantenemos las tiendas de recuerdos al ser los turistas nuestros nuevos consumidores.

¿Por qué el Consorcio cuando da una subvención para rehabilitar una vivienda no incluye una cláusula en la que diga que si en un plazo máximo de uno o dos años esa vivienda no está habitada se tendrá que devolver la ayuda más intereses?, ayuda pública financiada por todos nosotros. Así conseguiríamos que vuelva la gente a vivir en la zona monumental y poco a poco irán regresando aquellos sectores comerciales que se han ido y desean volver.

Se apuesta poco por la zona monumental porque la población está envejecida, son pocos vecinos y el caladero de votos está más en barrios periféricos que en esta zona de la ciudad.