Espadas en alto

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo LA SEMANA POR DELANTE

SANTIAGO

No es novedad que el debate político tiene en Santiago formas de precampaña electoral, pero hay hechos muy señalados que lo refrendan y nos meten de lleno en la carrera hacia las urnas. Lo han sido estos días la ratificación pública de Borja Verea como candidato del PP por parte de Alfonso Rueda (para quien quisiese albergar alguna duda) y la presentación de Goretti Sanmartín como aspirante a revalidar la alcaldía para el BNG. Pero es el barómetro de Sondaxe, a un año de que los ciudadanos decidan sus próximos gobiernos municipales, el que da el pistoletazo de salida para todos con absoluta nitidez, y sus resultados en la capital gallega ratifican lo que cabía esperar: que tenemos por delante un año muy movidito en el foro municipal. Las espadas están en todo lo alto, con un PP en progresión hacia una mayoría absoluta que tiene a tiro frente a una coalición BNG-CA que se resiente de un desgaste propiciado por una política sobrada de gestos y sin suficiente pragmatismo para que los ciudadanos puedan percibir, tras estos tres primeros años clave de gobierno, una mejora de sus condiciones de vida ya palpable o esperada a corto plazo. Esta sensación ha empezado a calar en la calle, la ha captado el barómetro y ahora el BNG, con su socio CA, tratará de poner toda la carne en el asador para intentar recuperar el tiempo perdido. El Bloque crece lo justo para ganar un concejal, pero lo hace a costa de los socialistas. Lo significativo es que el espectro de centroizquierda no avanza pese a que la corporación tendrá dos concejales más, y es esta parte del arco político la que le dio la alcaldía a Goretti —recuérdese que el PSOE propició su investidura— para cerrarle el paso a Borja Verea. Con todo, hay todavía incógnitas que incidirán en la marcha de la carrera electoral, como los candidatos pendientes, en especial el socialista, aunque Pedro Blanco es el que emerge como más probable entre hasta cinco nombres; o si los no adscritos dan el paso para presentar candidatura, sobre la que el barómetro no explicita datos porque a día de hoy no existe y, por tanto, los ciudadanos no la visualizan. De confirmarse, contribuirá a fragmentar el voto de centroizquierda, al igual que otra lista independiente que están trabajando, entre otros, destacados exconcejales socialistas.