Busto, en Santiago, no se resigna a que sus demandas caigan en saco roto

r. m. SANTIAGO / LA VOZ

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Goretti Sanmartín (BNG) y el concejal de Obras, Xesús Domínguez, se reunieron el lunes con la directiva vecinal de Busto
Goretti Sanmartín (BNG) y el concejal de Obras, Xesús Domínguez, se reunieron el lunes con la directiva vecinal de Busto SANDRA ALONSO

Tras el verano valorarán la respuesta de la alcaldesa a las demandas sobre infraestructuras, con las que no se comprometió Goretti Sanmartín por falta de financiación, y no renuncian a reactivar la iniciativa segregadora

01 abr 2026 . Actualizado a las 16:59 h.

La reunión de la directiva vecinal de Busto con la alcaldesa este lunes en su local social concluyó sin compromisos por parte de Goretti Sanmartín con las demandas vecinales, más allá del ya adquirido para que el autobús urbano llegue a la parroquia cuando se adjudique el nuevo contrato. Según los vecinos, la alcaldesa tomó nota de las demandas en infraestructuras básicas y servicios, «pero dixo que non podía atendelas por falta de financiamento», aunque en la parroquia no se resignan. De hecho, después del verano, la directiva abordará de nuevo la situación y si no ven respuestas podrían retomar la iniciativa de someter a la asamblea parroquial la propuesta de separarse de Santiago.

Tampoco les vale sin más el compromiso adquirido para el autobús, porque la propuesta de ruta que se les planteó en esa reunión no solo no les convence, sino que incluía errores que demuestran un escaso conocimiento del rural, según el presidente vecinal, José Antonio Montaos.

Sin variar los kilómetros de la que formula el Ayuntamiento, los vecinos proponen otra que daría servicio a más núcleos.  No se trata de que el autobús llegue a todos lados, afirma Montaos, consciente de que eso no es posible, «pero nos mesmos quilómetros de ruta pódense cubrir máis puntos e que máis persoas poidan utilizar o servizo». 

Eso es lo que defienden y lo que el Concello trasladará a la concesionaria cuando se adjudique el nuevo contrato. «Niso quedamos no tema do autobús», dijo el representante vecinal tras un encuentro que el gobierno local no ha comentado, más allá de apuntar que se trató de una reunión afable y de confirmar que una vez que se resuelva la adjudicación «faranse as xestións pertinentes para que o autobús chegue a Busto».

En cuanto a la respuesta municipal a las demás carencias, la directiva no quedó nada contenta, sobre todo cuando algunas de sus demandas son más de voluntad política que de inversión, dicen, como la señalización de la parroquia, poner anclajes a los contenedores para que no se tumben y desplacen con los temporales, que se asfalte «en condicións» o disponer de un punto limpio móvil. Pero también plantearon otras demandas históricas, como la construcción de un puente que una la parroquia con Trazo.

«Vemos que non se avanza», dice Montaos, quien recuerda que la última inversión en la zona fue en el 2023, cuando se reparó el puente de Barcavella, que llevaba más de tres años caído. «E no orzamento do 2026 non hai ningún proxecto», observa. Y afirma que no renuncian a la iniciativa de plantear la separación de Santiago si no ven respuesta. «Se despois do verán seguimos na mesma historia, imos ter que volver activala, sen lugar a dúbidas», porque «non é un capricho», sino que se trata de «defender o noso». Montaos reclama «compromisos e plans de investimentos» y refiere que las carencias del rural, sobre todo en el norte, son una cuestión estructural en Santiago.