Augas de Galicia propone una multa a Santiago de 300.000 euros por contaminar el Sar
SANTIAGO
Goretti Sanmartín percibe un trasfondo político en la sanción impuesta debido a las aguas residuales de la depuradora
14 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Augas de Galicia, organismo dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, ha propuesto una sanción de 300.000 euros al Concello de Santiago por la sucesión de vertidos de aguas residuales en el río Sar producidos durante el pasado mes de octubre como consecuencia de las obras de la nueva depuradora de A Silvouta y el desmantelamiento de parte de las antiguas instalaciones. Esta propuesta de sanción fue confirmada ayer por la alcaldesa, Goretti Sanmartín, que seguidamente avanzó que el Concello presentó alegaciones argumentando que los vertidos realizados al río fueron consecuencia de unas obras de las que todas las administraciones implicadas en el proyecto (Xunta, Concello y Administración central) tenían conocimiento porque así estaba reflejado en el proyecto que se está ejecutando. El expediente, explicó la regidora, comenzó a tramitarse como una sanción leve por vertidos en el río desde el 2 de octubre del pasado año y se transformó en grave, con la propuesta de la sanción máxima de 300.000 euros, a raíz de los vertidos del día 12 de ese mes, cuando de la depuradora salieron aguas residuales y fecales que afectaron especialmente al paseo fluvial de Bertamiráns (Ames) y que también se dejaron sentir río abajo, por Brión, Rois y Padrón. La mortandad de peces y el pestilente olor generó gran alarma vecinal, sobre todo en la zona de Bertamiráns, lo que provocó que el Concello de Ames alertase de lo ocurrido, exigiese explicaciones y presentase finalmente una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente.
«Cando se iniciou este procedemento o Concello formulou alegacións, pero despois do trámite de audiencia Augas de Galicia ampliou o expediente cunha serie de inspeccións que inclúen o período no que se produciu o vertido do día 12, que xustamente foi coa entrada en funcionamento da nova depuradora», detalló ayer Goretti Sanmartín, además de señalar que Santiago no tuvo opción de alegar ante Augas de Galicia sobre la sanción final,ya recurrida: «A proposta de multa leve pasa a grave sen o trámite de audiencia previa xusto no momento en que entra en funcionamento a nova depuradora, e tamén aplícase a máxima sanción. Sanmartín considera «realmente estraño» el argumento de Augas de Galicia sobre las causas del vertido: «Di que hai intencionalidade no incumprimento da autorización do segundo vertido co argumento de que se eliminaron partes da antiga depuradora antes de rematar completamente a nova, e iso é contrario á autorización de vertido que se deu en maio do 2001». La regidora percibe un trasfondo político en la multa y en la sucesión de controles en el río Sar coincidiendo con esta parte de las obras, ya que, recordó, los problemas de saturación de la antigua instalación de Silvouta no son ni mucho menos nuevos y que precisamente lo que motivó la construcción de la nueva depuradora fueron los constantes vertidos provocados por la saturación de la vieja planta de A Silvouta.
La Fiscalía de Medio Ambiente investiga las causas del vertido
En paralelo al conflicto entre la Xunta y el Concello de Santiago por la sanción impuesta por los vertidos en el Sar, el Ayuntamiento de Ames, que el pasado 17 de octubre presentaba una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente por los vertidos, confirmó ayer que la investigación sigue su curso.La denuncia amiense se basa en que los trabajos que tenía que hacer la empresa adjudicataria de las obras en la fase relativa al cambio de funcionamiento de la vieja depuradora a la nueva no los hizo de forma correcta. Y esto provocó el vertido de fecales cuyas consecuencias contaminantes se vieron agravadas porque en ese momento el cauce del río era muy escaso.En ese momento, en base al estudio del proyecto de la obra y de las medidas correctoras que había que aplicar durante los trabajos, el Concello amiense concluyó que no se hicieron pruebas que evitarían el vertido y que mientras la nueva depuradora no funcionase al 100 % no se podía paralizar la vieja. A este respecto, Sanmartín señaló que en la comisión de seguimiento de la obra se les informó que los trabajos se hicieron de forma correcta.